Un cargamento con 2,433 kilogramos de aletas de tiburón deshidratadas fue asegurado en el puerto de Ensenada, Baja California, tras una acción conjunta entre la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría de Marina (Semar). El contenedor tenía como destino final Shanghai, China, y representa uno de los mayores decomisos registrados en el país en este tipo de partes de fauna marina.
Su puesta en operación evitará la emisión de aproximadamente 3.23 millones de toneladas de CO2 al año. Esta obra garantiza un suministro de energía eléctrica, seguro y de calidad.