Los españoles llegaron a Tenochtitlan en 1519. Procedentes del sureste del valle de México, una de las primeras poblaciones indígenas que vieron fue Iztapalapa.
En los 3,143 km de frontera entre México y EE.UU el agua marca el pulso territorial y productivo: tres cuencas sostienen la vida cotidiana, el desarrollo regional y la demanda creciente de sectores estratégicos.