La operación fue confirmada por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), la autoridad militar responsable de las operaciones estadounidenses en la región.
De acuerdo con el Mando Central de Estados Unidos, conocido como CENTCOM, los ataques se dirigieron contra plataformas de lanzamiento de misiles y embarcaciones iraníes que, según la versión estadounidense, intentaban colocar minas.
"Considero que éste es el peor reto para la OTAN en la historia de una Alianza que ha tenido mucho éxito", dijo Rasmussen. "En Europa debemos llegar a la conclusión (de) que tenemos que ser capaces de valernos por nosotros mismos".
El anuncio fue difundido en un comunicado citado por la agencia Mehr News Agency, que señaló que el lanzamiento formó parte de una ofensiva más amplia contra instalaciones militares y centros estratégicos israelíes.