Esta forma de deterioro cognitivo, que impacta de manera progresiva la memoria, el pensamiento y el comportamiento, inicia con señales sutiles que, en muchos casos, pasan desapercibidas para el entorno cercano del paciente.
Esta técnica poco invasiva permite prescindir de las agujas largas y las visitas estresantes al laboratorio. El método podría facilitar el acceso a la salud cerebral, permitiendo pruebas masivas y un monitoreo constante desde el hogar.