Ayer a partir de las 6:30 de la mañana un comenzó en la localidad de Paradise en California, Estados Unidos. El desastre no ha podido ser controlado y como consecuencia varios pueblos cercanos han sido evacuados para la seguridad de sus pobladores.
Ello, como estrategia de restauración de la biodiversidad y para garantizar el equilibrio ecológico de los ecosistemas, en concordancia con lo dispuesto por el artículo 62 de la Ley General de Vida Silvestre.