Gracias al Acuerdo de Suspensión Antidumping que fue firmado en 1996 entre México y Estados Unidos, nuestro país se ha convertido en el décimo productor de jitomate a nivel mundial y en el número uno en exportación.
Los aranceles que se pagan por el tomate mexicano podrían aumentar hasta en un 17.5 por ciento luego de que los productores de Florida pidieran al Departamento de Comercio Norteamericano (AST) que el acuerdo que se tiene desde 1966 con productores mexicanos se termine.