CIUDAD DE MÉXICO.- El CES 2026 ha dejado claro que la batalla por el trono de los televisores ya no es solo cuestión de quién fabrica la pantalla más grande, sino de quién domina la ciencia del color. TCL e Hisense, que hace años eran vistas como opciones secundarias, hoy dictan el ritmo de la industria con dos propuestas tecnológicas opuestas: el SQD MiniLED y el RGB MiniLED.
Hisense y el purismo del RGB + Cian
Hisense ha decidido ir por el camino de la potencia bruta y la pureza cromática. Su gran apuesta es el RGB MiniLED Evo, presente en su modelo 116UXS de 116 pulgadas. A diferencia de los sistemas tradicionales que usan luz azul filtrada, este panel utiliza LEDs rojos, verdes y azules independientes en su retroiluminación.
La gran sorpresa de este año es la inclusión de un cuarto tono tipo cian para ajustar aún más la fidelidad. Con el apoyo de su motor Hi-View AI Engine RGB, Hisense asegura alcanzar más del 110% del espacio de color BT.2020. Es una apuesta por el “volumen de color” extremo, buscando que una pantalla LCD compita directamente con la precisión de un OLED, pero en tamaños gigantescos.
TCL y el equilibrio del SQD MiniLED
Por otro lado, TCL ha optado por una estrategia más eficiente y práctica con su tecnología SQD (Super Quantum Dot) MiniLED. En lugar de complicarse con la mezcla de luces de colores, TCL utiliza una base de MiniLEDs azules de altísima densidad combinada con puntos cuánticos de nueva generación y filtros de alta precisión (UltraColor Filter).
El resultado se materializa en el TCL X11L, un televisor que está en boca de todos por sus 10,000 nits de brillo y más de 20,000 zonas de atenuación. Al evitar la complejidad del RGB, TCL logra un control de luz refinado y una estabilidad de imagen envidiable, manteniendo un enfoque muy competitivo en precio y rendimiento para el mercado masivo.
¿Cuál es el futuro del salón?
Ambas marcas prometen cifras de infarto, pero la clave real de este 2026 no son los nits, sino el control de la luz. Mientras Hisense busca la saturación perfecta para el cine HDR de alta gama, TCL apuesta por la luminosidad extrema y la fluidez, incluyendo cuatro puertos HDMI 2.1 y soporte para Dolby Vision 2.
Al final, la guerra está servida: la sofisticación cromática de Hisense contra la eficiencia lumínica de TCL. Aunque las cifras de laboratorio son espectaculares, el verdadero ganador se decidirá en los salones, cuando veamos cómo manejan estos gigantes el movimiento y los negros en una noche de cine real.
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AM.Mx/kmj
