NUEVA YORK.- El U.S. Bureau of Labor Statistics publicó hoy el informe de empleo de enero, cuya difusión se vio retrasada por el cierre parcial del gobierno. La tasa de desempleo descendió a 4.3%, levemente por debajo del 4.4% esperado, mientras que la tasa de participación laboral mostró un aumento marginal. La creación de 130 mil empleos no agrícolas superó ampliamente las expectativas del mercado (70 mil), marcando el mayor incremento en más de un año. Las ganancias de empleo se concentraron en los sectores de salud, asistencia social y construcción, en contraste con las pérdidas registradas en el gobierno federal y en las actividades financieras.
Estas cifras se conocen tras las revisiones del año previo, que evidenciaron una marcada desaceleración en el ritmo de contratación: el promedio mensual de creación de empleo fue de apenas 15 mil puestos, frente a los 49 mil informados inicialmente.
En balance, el mercado laboral muestra un desempeño mejor de lo esperado, dando señales de mayor equilibrio y estabilización, aunque tras tres meses consecutivos de elevada volatilidad en las cifras. En este contexto, los datos de inflación de enero, que se publicarán el viernes, serán especialmente relevantes para el curso de las próximas decisiones de política monetaria, en la medida en que aporten nuevas señales sobre la persistencia de las presiones inflacionarias y el espacio de acción de la Reserva Federal.
Reacción del mercado
El índice S&P 500 retrocede 0.1%, reflejando que el informe de empleo, si bien no apunta a un deterioro de la actividad, refuerza la percepción de que la Reserva Federal dispone de menor margen para acelerar recortes de tasas en el corto plazo. En renta fija, el rendimiento del Treasury a 10 años superó inicialmente el 4.2% tras el dato, reflejando una revisión al alza de las expectativas de tasas, pero posteriormente retrocedió hacia 4.17% a medida que el mercado ponderó las revisiones a la baja de la creación de empleo del año previo. En el mercado cambiario, el DXY revirtió parte de su apreciación inicial y continúa bajo presión, influido tanto por datos de ventas minoristas en EE. UU. más débiles de lo esperado publicados ayer como por el fortalecimiento del yen japonés
¿Cuál es nuestra visión?
El informe refuerza la narrativa de un mercado laboral en gradual proceso de normalización, sin evidencias de tensiones que pongan en riesgo el ciclo económico. En este contexto, el mercado no asigna una probabilidad significativa a un recorte de tasas antes de julio, aunque continúa descontando dos recortes hacia el resto de 2026, lo que sugiere una orientación más acomodaticia a futuro, pero sin urgencia en el corto plazo.
En términos de posicionamiento, mantenemos nuestra preferencia por la renta variable sobre la renta fija, ya que un crecimiento económico saludable y tasas de interés más bajas deberían beneficiar a los activos de riesgo. Mantenemos un posicionamiento corto en duración, dado que anticipamos que decisiones del banco central influenciadas por presiones políticas, podrían generar un mayor empinamiento de la curva en medio de un contexto inflacionario y un mercado laboral saludable. Dentro de renta fija, seguimos privilegiando una estrategia selectiva, favoreciendo crédito por sobre deuda soberana, con énfasis en segmentos de mayor devengo como deuda emergente y alto rendimiento, apoyados en fundamentos sólidos y niveles de tasas aún atractivos.
AM.MX/fm
