***Igual que a Ovidio Guzmán, López Obrador ordenó liberar al Mencho
José SÁNCHEZ LÓPEZ
EL caso de OVIDIO GUMÁN LÓPEZ, El Ratón, liberado la tarde del 17 de octubre de 2019, por órdenes del entonces presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, no fue el único.
Esa vez, quizá por descuido de los mismos operadores, no pudieron ocultarlo a la opinión pública, ya que las acciones eran grabadas y casi transmitidas en vivo. El pretexto del entonces mandatario para dejarlo en libertad, tal vez válido pero no justificado, fue evitar una tragedia mayor ya que los sicarios tenían prácticamente en rehenes a toda una unidad habitacional con familias de militares a los que amenazaban matar si no ponían libre al hijo del Chapo Guzmán.
En principio LÓPEZ negó que él hubiera dado las órdenes de liberarlo, pero conforme transcurrió el tiempo, terminó por aceptar lo que era evidente.
Una situación casi idéntica, sólo que sin justificación, fue la liberación de NEMESIO OSEGUERA CERVANTES, dos años después de lo ocurrido con OVIDIO.
A principios de enero de 2021, cuerpos de élite de la Marina y del Ejército ubicaron, sitiaron y detuvieron a NEMESIO OSEGUERA CERVANTES en el municipio de El Grullo, una pequeña localidad de 157 kilómetros, al suroeste de Jalisco, con no más de 26 mil habitantes, presidida como ahora por MILTON CARLOS CÁRDENAS OSORIO, de Movimiento Ciudadano.
Las operaciones, que habían comenzado con trabajos de inteligencia, de gabinete y de campo desde meses atrás, eran supervisadas directamente por el almirante JOSÉ RAFAEL OJEDA DURÁN y el general de división, LUIS CRESCENCIO SANDOVAL GONZÁLEZ, secretarios de Marina y de Defensa, respectivamente.
Esa fecha el Mencho estuvo perfectamente ubicado por aire y por tierra, por tres helicópteros de la Secretaría de la defensa nacional y por unidades especiales de la Marina que ya lo tenían sitiado y listo para detenerlo, incluso para abatirlo, ya que estaba protegido por un buen número de sicarios.
Cuando los infantes de Marina y elementos de las Fuerzas Especiales del Ejército habían culminado exitosamente el operativo y ya tenían en sus manos a al Mencho, informaron a sus superiores y éstos, a su vez, al entonces presidente LÓPEZ OBRADOR.
Sólo esperaban órdenes para trasladarlo de manera directa a la ahora Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), a la Ciudad de México
Sin embargo, de manera inexplicable, las órdenes del entonces mandatario fueron contrarias a las iniciales, en las que se habló inclusive de “dar de baja” al escurridizo narco, bajo el argumento de que había opuesto resistencia y enfrentado a las Fuerzas Armadas.
Trascendió que el mandato presidencial fue abortar el operativo y dejar en libertad al Mencho, “solamente vigílenlo y manténgalo bajo observación”, fueron las órdenes para OJEDA y SANDOVAL.
Esa acción, originó que altos mandos de la milicia y de la Marina renunciaran por coraje e impotencia, decepcionados de lo sucedido.
Pero no hubo explicaciones.
Las órdenes se acatan no se discuten, es una de las máximas de la milicia.
Tuvo que cambiar el régimen para que la historia fuera diferente en torno al enemigo público número uno.
Pensando de manera ilusa ¿Será llamado a cuentas, en algún momento, ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, por su descaro para proteger a narcotraficantes, lo mismo del Cártel de Sinaloa que del Cártel Jalisco Nueva Generación?***EL DESCARO Y LA DESVERGUENZA SON EL ESCUDO DE LA COBARDÍA.***AU REVOIR.
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