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Tinoco Rubí traicionó al PRI en su sexenio del terror

 

Tinoco Rubí: Chofer de lujo de Enrique Ochoa reza

1996 – 2002, el sexenio del terror

José Cruz Delgado/

En política es común que se den las deslealtades, pero algunos políticos son tan cínicos que de verdad es para que de inmediato sean expulsados del partido en que militan o que dicen militar pero traicionan sus ideales y a sus “amigos” por satisfacer sus aspiraciones políticas.

Tal es el caso del ex gobernador michoacano Víctor Manuel Tinoco Rubí, quien desgobernó a Michoacán desde  1996 a 2002, periodo en el que por cierto se dieron una serie de persecuciones políticas y asesinatos que quedaron sin castigo porque los hermanos Antonio y Eduardo García Torres eran protegidos por el nefasto Víctor Manuel Tinoco Rubí, quienes junto con el ex mandatario realizaron una serie de tropelías que quedaron impunes.

Según un informe de Inteligencia Militar, durante el gobierno del priista Víctor Manuel Tinoco Rubí, dos de sus principales colaboradores, uno senador y el otro diputado plurinominal del PRI, José Antonio y Eduardo García Torres, secretario de Gobierno y procurador de Michoacán, respectivamente, estaban enterados de la existencia de los cárteles en Michoacán y mantenían nexos con ellos.

En un estado profundamente localista como Michoacán, lo peor que puede hacer un gobernador es traer a sus amigos del Distrito Federal para encargarles las principales tareas administrativas y políticas. Eso hizo Víctor Manuel Tinoco Rubí, quien en la práctica instaló un triunvirato -gobernó con los hermanos García Torres, uno como secretario de Gobierno y otro como procurador de Justicia- y rompió con los grupos del priísmo local.

Con el control del poder político en manos del hoy senador Antonio García Torres y los cuerpos policiacos a las órdenes de Jorge Eduardo, “los García Torres” -como los ubican aquí- escribieron una historia marcada por el terror en este sexenio, según publicaciones en varios medios de información nacionales.

Cuando Tinoro Rubí llegó como candidato del PRI al gobierno de Michoacán, Víctor Silva Tejeda era el presidente del instituto político y por su capricho ordenó su destitución, y no sólo eso sino que se dice que lo persiguió y hasta lo desterró del estado, pero no fue el único, todos los priístas que no comulgaban con él también los combatió y los mando al anonimato.

Luis Martínez Villicaña, también ex gobernador de Michoacán le dio la oportunidad a Tinoco Rubí y se lo llevó a la entidad como Coordinador General de Comunicación Social, pero se dice que cuando estaba el Distrito Federal su función era pagar las cuentas en las cantinas donde convivían ciertos periodistas pero que también traicionó a Luis martines Villicaña

Sin duda, Víctor Manuel Tinoro Rubí ha sido el peor priísta para los priístas por sus traiciones y deslealtades y que desde hace mucho tiempo debió haber sido expulsado de las filas del tricolor. También se dice que traicionó a chucho Reyna, Ausencio Chávez Hernández y hasta a Fausto Vallejo Figueroa, entre otros.

El PRI en ese entonces sufrió una descomposición terrible gracias a Tinoco pues en su sexenio estuvieron al frente ocho presidentes e incluso se comentó que había pactado con el PRD para entregar la gubernatura, lo que finalmente sucedió. En la actualidad se ha quedado solo porque sus ex funcionarios solucionaron su problema económico y se fueron porque llegaron con una mano atrás y otra adelante, se hincharon de lana y se largaron como viles ladrones en la oscuridad.

Víctor Manuel Tinoco Rubí sigue siendo un nefasto para el PRI, y ahora se ostenta como el principal “asesor” del dirigente nacional del PRI en Michoacán Enrique Ochoa Reza, pero la verdad es que nadie la cree y lo único que se comenta es que al igual que antaño, le sirve como chofer de lujo a Ochoa Reza, es el que le hace los mandados y le lleva los palos de golf y como vil fariseo habla mal todos y siente que él es casto y puro.

Su sexenio estuvo marcado por las deslealtades y la corrupción, una prueba de ello es el Centro de Convenciones que tuvo fallas estructurales y resultó un fraude y fue la obra que tanto pregonó, sin embargo, resultó ser un elefante blanco al no tener la rentabilidad, pero que sirvió para desviar recursos y se considera la construcción más horrenda que ahora está siendo derrumbado porque fue dinero tirado a la basura. Se infló el presupuesto y el estacionamiento nunca se pudo utilizar y por eso se clausuró, estas son las chistosadas del que se dice el principal “oreja” de las orejas del Enrique Ochoa Reza.

Pero hay más, ahora resulta que este político arrogante se siente intocable y le sopla en la oreja al líder nacional del PRI para que influya en la designación de delegados federales en Michoacán, lo que ha causado la indignación del gobierno y a través de sus mentiras y traiciones a sus propios compañeros de partido intenta obtener una candidatura plurinominal.

En sí, Tinoco Rubí se ha convertido en el chaperón o dama de compañía de Ochoa Reza, quien debe aclarar cuál es el papel que juega este nefasto priísta porque hay mucha molestia por parte del gobierno michoacano porque no se puede confiar en que una decisión que corresponde al ámbito federal la tome el presidente de un partido o un “oreja” como lo es Víctor Manuel Tinoco Rubí que sigue siendo el enemigo principal del PRI.

Debe haber coordinación entre la federación y los gobiernos estatales, coordinación que puede romperse con la actitud de Tinoco Rubí en Michoacán.

 

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