CIUDAD DE MÉXICO.- El sector de servicios de limpieza en México se ha consolidado como un motor estratégico para la productividad empresarial, la eficiencia operativa y la competitividad de múltiples industrias. Su importancia va más allá de la higiene básica, hoy es un componente fundamental en la gestión de riesgos, el cumplimiento de normativas y el bienestar laboral, elementos que impactan directamente en la toma de decisiones de negocio.
Según datos del Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE) 2025, el rubro de servicios de limpieza registró 2,263 unidades económicas en México, lo que evidencia su relevancia dentro del tejido productivo nacional. La mayor concentración de estas unidades se encuentra en centros económicos clave: Ciudad de México (168), Nuevo León (166) y Estado de México (145) son las entidades con más actividad en este sector.
Esta concentración coincide con las principales zonas de actividad industrial, corporativa y de servicios del país, donde la demanda de soluciones de limpieza profesional suele estar asociada a la operación de complejos empresariales, hospitales, plantas manufactureras y centros comerciales.
La contratación de servicios de limpieza a terceros se ha fortalecido en los últimos años como parte de estrategias empresariales orientadas a optimizar recursos, cumplir con regulaciones sanitarias y mantener estándares de operación homogéneos en múltiples ubicaciones.
“El sector de limpieza ha dejado de percibirse únicamente como un servicio operativo para convertirse en un elemento estratégico dentro de la gestión empresarial. Hoy, las organizaciones buscan soluciones que les permitan fortalecer sus protocolos sanitarios, mejorar la eficiencia en sus operaciones y cumplir con estándares regulatorios cada vez más exigentes, lo que ha impulsado una mayor profesionalización del sector”, señaló Óscar G. Zato, director general de Grupo EULEN México.
De acuerdo con expertos de Grupo EULEN México, en los sectores como el hospitalario, alimentario, hotelero y manufacturero, la limpieza se ha vinculado cada vez más con certificaciones de calidad, auditorías sanitarias y cumplimiento de protocolos de inocuidad, lo que ha impulsado la profesionalización de los proveedores de este tipo de servicios.
Cada vez más industrias evolucionan hacia esquemas de servicios de limpieza especializados y orientados a mejorar la eficiencia operativa, como equipos automatizados, sistemas de dosificación para optimizar el uso de insumos y productos con menor impacto ambiental. Estas tendencias responden tanto a objetivos de reducción de costos como a políticas corporativas relacionadas con sostenibilidad y responsabilidad social.
El crecimiento del sector de limpieza en México está estrechamente ligado al desempeño de industrias clave y a la expansión de servicios corporativos y urbanos. A medida que las organizaciones refuerzan sus estrategias de prevención de riesgos, cumplimiento regulatorio y bienestar laboral, se prevé que la demanda de servicios especializados continúe con su evolución hacia modelos más técnicos y profesionalizados.
En este contexto, el sector se perfila como un componente cada vez más relevante dentro de la estructura operativa de las empresas, con oportunidades de desarrollo vinculadas a la innovación, la capacitación y la consolidación empresarial.
AM.MX/fm
