jueves, febrero 29, 2024

Se gradúa en universidad estadounidense tras cruzar la frontera a diario por 4 años

Foto: Archivo

SAN DIEGO, 17 de junio, (AlMomentoMx).- Para León Sánchez, joven de 22 años, la deportación de sus padres no impidió concluir sus estudio universitarios en EE.UU., a pesar de que ello significara madrugar todos los días para cruzar la frontera desde México.

Hace cuatro años, justo dos semanas antes de iniciar clases en la Universidad de California San Diego (UCSD), recibió una llamada que le cambió la vida. Era su padre por teléfono quien le dijo “Ven porque ya me agarraron”, según recuerda el joven en declaraciones a Efe.

Cuando llegó, su casa en San Diego estaba rodeada de agentes de Inmigración, quienes le informaron que sus padres, con más de 20 años viviendo en la nación estadounidense, habían sido detenidos y ambos tenían una orden de deportación, por lo cual “no había nada que pudiera hacerse”.

Su padre tenía un negoció de jardinería por lo que le pidió al joven Sánchez que se hiciera cargo de los trabajos que tenía programados para el resto del día, pues sospechaba que en cuestión de horas sería deportado a México.

Sánchez evaluó abandonar su plan de estudios superiores para hacerse cargo del negocio y ver por sus hermanos, pero fueron precisamente ellos quienes lo motivaron a seguir. Sus padres, a la vez, se fueron a vivir a la ciudad mexicana de Rosarito, a unos 30 kilómetros de la frontera.

Los hermanos, todos ellos ciudadanos estadounidenses, optaron por mudarse con sus padres a México, pero no dejaron sus estudios en San Diego, al sur de California, y de la noche a la mañana tuvieron que adaptarse a una rutina que implicaba despertar todos los días a las 3.30 de la madrugada para hacer la larga fila en la garita fronteriza, en cuya espera él aprovechaba para estudiar.

Tras cuatro años de madrugones y esfuerzos, el joven se graduará de la carrera de Ciencia Cognitiva, en una ceremonia que tendrá un tono agridulce, pues aunque lo acompañarán sus hermanos y tíos, sus padres no podrán estar presentes.

“Es una gran meta terminar, decir que a pesar de todo lo que pasó ya tengo mi título”, resaltó.

“Se siente un hueco, algo vacío, pero sé que están en la casa ¿Qué tanto son 30 millas?”, señaló el graduado en alusión a la distancia entre la universidad y la frontera.

Imagen: Google Maps

León Sánchez quiere ahora ejercer su carrera y dar terapia a niños con autismo, pero a la vez buscará la forma de mantener el negocio de jardinería.

(Con información de 24 Horas)

AM-MX/mla

Artículos relacionados