CIUDAD DE MÉXICO.- En julio, las ventas al menudeo aumentaron 0.1% mensual con cifras desestacionalizadas. A tasa anual, registraron un crecimiento de 2.2%, acumulando siete meses consecutivos de crecimiento, aunque desacelerándose respecto al 3.0% de crecimiento anual en junio.
El crecimiento mensual se explicó por aumentos en tres de los cuatro principales rubros. Destacó el crecimiento de 1.9% de ventas por internet, catálogos y televisión, así como el repunte de 0.6% en tiendas de autoservicio y departamentales, y el alza marginal de 0.1% en abarrotes, alimentos, bebidas, hielo y tabaco. En contraste, las de vehículos y refacciones tuvieron un crecimiento nulo (0.0%).
En su comparación anual, el mayor dinamismo correspondió a las ventas a través de internet, catálogos y televisión, con un incremento de 23.1%. Le siguieron los segmentos de tiendas de autoservicio y departamentales (3.6%) y vehículos y refacciones (2.9%).
El único rubro en terreno negativo fue abarrotes, alimentos, bebidas, hielo y tabaco, con una caída de 0.3%.
Las ventas al menudeo de julio reflejan cierta resiliencia en el consumo privado, particularmente en categorías de ventas en comercio electrónico.
Asimismo, el incremento de la masa salarial ha contribuido a sostener un relativo dinamismo en la senda de consumo. Sin embargo, se observa moderación en dos rubros: ventas exclusivamente a través de internet y en vehículos de motor, refacciones, combustibles y lubricantes.
A su vez, las ventas en tiendas de abarrotes, alimentos, bebidas, hielo y tabaco, acumulas dos meses consecutivos en contracción.
Hacia adelante, las condiciones financieras restrictivas, las presiones sobre el ingreso disponible y una inflación persistente podrían limitar el crecimiento de las ventas al menudeo. Asimismo, la caída del empleo formal y la moderación de los ingresos por remesas representan riesgos adicionales para la demanda interna.
Por otro lado, la mayor disposición de compra de bienes duraderos por parte del consumidor mexicano, junto con promociones estacionales, podrían indicar cierto impulso durante la segunda mitad del año. Será clave observar si el consumo logra sostenerse en un entorno de menor actividad económica y ante los posibles impactos negativos derivados de la reconfiguración de flujos de comercio internacional.
El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), una aproximación mensual al Producto Interno Bruto, registró una contracción en julio de –0.9% respecto a junio, con cifras ajustadas por estacionalidad. Los tres grandes sectores de actividad mostraron retrocesos, las actividades primarias (sector agropecuario) registraron una caída de –3.0%, las actividades secundarias (industria) -2.8% y las actividades terciarias (servicios) -0.4%.
A tasa anual, el IGAE retrocedió –1.2%, por debajo del –0.2% anticipado por el Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE). Este resultado se explicó por el decremento en actividades primarias de –12.2% y secundarias en –2.8%. En contraste, las actividades terciarias aumentaron en 0.4%. Para agosto, el IOAE estima un crecimiento de 0.2% anual.
En el acumulado enero-julio de 2025, con base en cifras originales, la actividad económica muestra un avance marginal de 0.1 por ciento anual. El crecimiento estuvo impulsado principalmente por las actividades terciarias, en particular el comercio al por menor y los servicios profesionales.
En contraste, las actividades secundarias registraron una contracción, afectadas por la caída en la minería y en las industrias manufactureras. Las actividades primarias, a pesar de la fuerte caída de la agricultura, mantuvieron un crecimiento acumulado.
La tendencia del IGAE muestra señales de debilitamiento. Las actividades primarias se caracterizan por ser muy volátiles, con caídas abruptas seguidas de repuntes pronunciados, reflejando su alta exposición a factores climáticos y estacionales, lo que ha limitado su aporte al crecimiento agregado.
Por su parte, las actividades secundarias fueron un motor clave de la recuperación posterior a la pandemia, pero desde 2024 muestran estancamiento y ligera tendencia descendente, evidenciando, representando un foco de debilidad en el corto plazo.
En contraste, las actividades terciarias han presentado un crecimiento estable y sostenido, consolidándose como el pilar más sólido de la economía. Así, el IGAE sugiere que la economía se encuentra en una fase de menor dinamismo.
AM.MX/fm
