martes, julio 23, 2024

Riesgo de afectación del corredor biológico en Bacalar

Adrián García Aguirre / Bacalar, Q. Roo

  • Unifica y relaciona la reserva de Sian Kaan con Calakmul.
  • Visión a futuro para conservar el ejido Isidro Fabela.
  • Lo que ocurre en El Achiotal es inspirador para los jóvenes.
  • Un buen contrapeso contra los agronegocios y el Tren Maya.
  • Reclamo a AMLO para reparar y suspender un ecocidio.
  • Quehaceres basados en la conservación del monte

En el municipio, poblaciones, y ejidos de Bacalar existen iniciativas de manejo forestal que merecen ser asumidas como ejemplos contundentes de resistencia en medio de la depredación de la selva que han denunciado organizaciones que Andrés Manuel López Obrador llama “pseudo ambientalistas”.

La sociedad El Achiotal, por mencionar un caso, propone una labor forestal comunitaria que también brinda una salida económica a las familias que participan de la iniciativa que han mostrado sus beneficios.

El Achiotal se encuentra ubicado en el ejido de Isidro Fabela, considerado uno de los mejor conservados del municipio, en un área cuya superficie arbórea se redujo cerca de un 3,5 % (214 hectáreas sobre un total de 6,200) desde 2003.

La selva de Bacalar es un importante corredor biológico en riesgo inocultable que, por completo, conecta la reserva de la Biosfera de Sian Kaan con la de Calakmul y el Área de Protección de Flora y Fauna Balaan Kaax.

“Los campesinos y ejidatarios ahora se están capacitando para conocer más el monte. Han tenido capacitación para ubicar los árboles y cómo se siembran. Eso les va a ayudar a ver, más adelante, por qué esto tiene valor. Solo teniendo una visión hacia el futuro es como esto se va a conservar. Los jóvenes están muy interesados”, comenta un ejidatario de Isidro Fabela.

Precisamente lo que ocurre en El Achiotal es inspirador para jóvenes como Juana, que ya se ve estudiando ingeniería forestal en unos años. También para Beatriz, ejidataria y otra de las personas que propone un desarrollo turístico sustentable, respetuoso de las aves, los mamíferos, el monte, los cuerpos lagunares, en Bacalar.

Por su parte, la sociedad civil organizada en Bacalar, también ha sido un contrapeso importante contra el agronegocio, la turistificación y el proyecto del Tren Maya que tanto afecta al municipio. La participación de investigadores, pobladores, organizaciones no gubernamentales y activistas ha sido fundamental para visibilizar, denunciar y frenar acciones que atentan contra el ambiente y la vida en general.

Esto se hizo visible, por poner una referencia, en la carta pública dirigida a Andrés Manuel López Obrador, y a María Luisa Albores y Luis Crescencio Sandoval, titulares de SEMARNAT y SEDENA, respectivamente.

En la misiva se hizo un reclamo y un llamado para suspender y reparar el ecocidio perpetrado en el Estero de Chac, en una acción que logró visibilizar e impulsar la reparación del daño efectuado.

A diferencia de todo lo que se publicita a partir de discursos a la nada, que sólo postulan el desarrollo industrial y la acumulación de riqueza a costa del despojo y el deterioro ambiental, los modos de vida que sostienen miles de familias en Bacalar.

Lo han hecho a partir de quehaceres basados en la conservación del monte y el territorio, con lo que acercan un soplo de esperanza que deviene en oportunidad para el patrimonio natural en esta parte de México.

“Precisamente, esas formas del buen vivir están ligadas a una sapiencia que puede ser redentora ante la crisis civilizatoria actual”, reflexiona el reportero gráfico Fernando Canul al coincidir en lo expresado por el Consejo Indígena Maya, dedicado a defender las causas comunes de los pobladores agredidos de la Península de Yucatán.

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