lunes, febrero 26, 2024

Reforma a la Ley General de Control del Tabaco, ejemplo de mejores prácticas contra tabaquismo

CIUDAD DE MÉXICO.- México ha retomado las mejores prácticas y la integralidad de las medidas contra el tabaquismo con la reciente reforma a la Ley General de Control del Tabaco; ahora es necesario avanzar en acciones como el empaquetado neutro, prohibición de saborizantes, firma del Protocolo de Comercio Ilícito para ser sustentable a través del tiempo y alcanzar la meta de reducción de la prevalencia a menos de 10 por ciento para el año 2030.

Refiere lo anterior el estudio Consumo de tabaco y uso de cigarro electrónico en adolescentes y adultos mexicanos, que se publicó como parte de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) Continua 2022 bit.ly/ensanut2022, realizada por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) de la Secretaría de Salud.

En este estudio participaron las y los investigadores del Centro de Investigación en Salud Poblacional del INSP, David A. Barrera Núñez, Nancy López Olmedo y Luz Myriam Reynales, y del Centro de Investigación en Evaluación y Encuestas, Inti Barrientos Gutiérrez; así como del Departamento de Epidemiología de la Universidad de Michigan en Estados Unidos, Luis Zavala-Arciniega.

Los resultados de la investigación precisan que es fundamental acelerar la implementación completa del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el Control del Tabaco (CMCT) y continuar la evaluación de políticas de control, con el propósito de disminuir la carga económica y en salud, así como la mortalidad prematura que ocasiona el tabaquismo.

Datos del estudio muestran que 4.6 por ciento de adolescentes y 19.5 por ciento de personas adultas en México reportaron fumar en 2022, lo que representa cerca de un millón de adolescentes y 16.6 millones de adultos fumadores.

Por sexo, 6.7 por ciento de hombres y 2.5 por ciento de mujeres adolescentes fuma. Además, 3.7 por ciento de quienes tienen entre 12 y 18 años y 17.8 por ciento de personas adultas indicó haber fumado en el pasado.

Sobre los cigarrillos electrónicos, 91.7 por ciento de la población adolescente reportó nunca haber consumido estos productos (94.1 por ciento de las mujeres y 89.3 por ciento de los hombres). Dijeron haberlos usado 2.6 por ciento de adolescentes (500 mil) y 1.5 por ciento de personas adultas (1.3 millones).

Los especialistas destacaron que, en la adolescencia, el cigarrillo electrónico representa un grave riesgo para la salud individual porque se asocia con mayor intensidad de uso y adicción en la edad adulta.

El tabaquismo es el principal factor de riesgo prevenible de enfermedades crónicas como cardiopatía isquémica, enfermedad vascular cerebral, infecciones respiratorias y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), cuatro de las principales causas de muerte en el mundo. Al consumo de tabaco se atribuyen ocho millones de decesos cada año.

Señalaron que la epidemia de tabaquismo se mantiene a nivel global con 1.1 mil millones de personas mayores de 14 años fumadoras (6.6 por ciento mujeres y 32.7 por ciento hombres) y 50 millones de adolescentes de entre 13 y 15 años.

Detallaron que tras la implementación del CMCT, la prevalencia global de consumo disminuyó en los últimos 15 años de 22.7 por ciento en 2007 a 19.6 por ciento en 2019; sin embargo, las principales reducciones se registran en países de ingreso mediano y alto, debido a la implementación de políticas integrales de control.

En las Américas, cerca de un millón de muertes al año son atribuibles al consumo de tabaco. En 2020, la prevalencia en la región fue de 16.3 por ciento, cifra que se encuentra por debajo de la prevalencia global y continúa en descenso.

En la región, factores como el nivel económico, educativo y de urbanización se han asociado con diferencias en las prevalencias. Las medidas de prevención y control, como la prohibición de consumo en espacios públicos cerrados y abiertos de convivencia colectiva, el aumento sustancial de los precios vía impuestos y la prohibición total de la publicidad directa e indirecta han contribuido al descenso en el consumo de tabaco.

Sin embargo, estos avances en el control de la epidemia global y en la región de las Américas se han visto amenazados por la interferencia de la industria tabacalera. En México, estas empresas introdujeron cigarros con cápsula de sabor, que son muy populares entre la población fumadora, y consumidos por aproximadamente la mitad de quienes fuman.

El mercado ha evolucionado y la industria ha logrado posicionar productos novedosos y emergentes como cigarros electrónicos y productos de tabaco calentado, los cuales son especialmente atractivos para la población adolescente.

México no escapa a esta realidad. En 2021, la prevalencia de consumo de tabaco entre personas adultas fue de fue de 19.1 por ciento, y el uso de cigarros electrónicos de 1.6 por ciento. En la población de 10 a 19 años fue de 4.6 y 1.8 por ciento, respectivamente, con mayor prevalencia en hombres.

Los especialistas destacan que los hallazgos de este estudio resaltan la necesidad de continuar la implementación de todas las medidas descritas en el CMCT; estudiar los determinantes asociados con el tabaquismo en la población mexicana, como sexo, grupos de edad y nivel socioeconómico; y desarrollar acciones que contribuyan a cerrar las brechas de inequidad en salud asociadas con esta epidemia.
AM.MX/fm

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