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CIUDAD DE MÉXICO.- En medio de la crisis que padece el mercado laboral por la pandemia del Covid-19, el gobierno federal plantea un drástico recorte al gasto destinado para el Programa de Apoyo al Empleo, que pasará de un presupuesto de 704.8 millones en 2020 a 55.5 millones para el próximo año.

Este programa tiene como objetivo promover la colocación de buscadores de empleo en un puesto de trabajo o actividad productiva, mediante la prestación de servicios o apoyos económicos o en especie, para capacitación, autoempleo y movilidad laboral.

Como consecuencia de las medidas de confinamiento para evitar la propagación y el contagio del coronavirus, se perdieron un millón 117 mil 584 trabajos entre marzo y julio de este año, una letalidad de 5.2 plazas por minuto.

Apenas el sábado pasado, el IMSS dio a conocer que en agosto se generaron 92 mil 390 empleos formales, lo que rompió con la racha negativa, aunque el déficit para resarcir el daño del virus SARS-CoV-2 es amplio.

A través del Servicio Nacional de Empleo, la Secretaría del Trabajo y Prevención Social y los estados comparten el manejo del Programa de Apoyo al Empleo. Cada entidad tiene asignada una cantidad de recursos por parte del gobierno federal y estatal para desarrollar las actividades que tiene asignadas de acuerdo con sus necesidades.

De acuerdo con El Universal, estas acciones son acercar a los desocupados y las empresas para que consigan un empleo, encargándose de la promoción; organizar ferias de empleo, y apoyar a personas que pierden su trabajo, con el pago de un salario mínimo durante un mes, pero bajo la condición de que se capacite durante algún tiempo.

Estas medidas permiten al desempleado no perder el contacto con el mercado laboral y ganar otros conocimientos para lograr su reinserción.

El presidente del Centro de Estudios del Empleo Formal (CEEF), Armando Leñero, explicó que la iniciativa del gobierno refleja un constante desinterés por tener las condiciones para que el empleado recupere oportunidades laborales de manera formal.

“No da estímulos ni escucha al empresariado, pero además recorta oportunidades de capacitación, captación de habilidades e inserción laboral, aspectos que son el objetivo central del Programa de Apoyo al Empleo”.

El Universal solicitó la postura de la Secretaría del Trabajo sobre el recorte al presupuesto del programa, pero al cierre de la edición no obtuvo respuesta.

Tijeretazo recurrente
La decisión de reducir los recursos para este programa no es nueva. En 2017 comenzaron los recortes más significativos. El presupuesto del programa fue de poco más de 911 millones de pesos para ese año, lo que significó un decrecimiento de 58.1% respecto a 2016 en términos reales.

En 2018, mejoró el presupuesto, al ser de 975.4 millones de pesos, pero vino una continua baja. Para 2019, la bolsa autorizada fue 722.9 millones y en 2020 se destinaron 704.8 millones, y ahora la iniciativa es que cuente sólo con 55.5 millones.

El programa, que se implementó a partir de 2001, muestra que en 2019, capacitadores afilados a este proyecto insertaron en el mercado laboral a 112 mil 254 mexicanos, de los cuales 4 mil 542 fueron dentro de la Ciudad de México.

Sacrificio de recursos
El presidente del CEEF criticó esta propuesta que el Ejecutivo envió la semana al Congreso y que deberá ser evaluada, revisada y, en su caso, aprobada a más tardar el próximo 15 de noviembre.

“Están redistribuyendo los ingresos en algunos programas para aplicarlos a otros que son prioritarios para el presidente, como Jóvenes Construyendo el Futuro, Sembrando Vida y las construcciones faraónicas que están llevando a cabo.

“Están viendo dónde creen ellos que son menos importantes los recursos para reubicarlos a otros programa y proyectos. Nos preocupa que se les den más apoyo a estos jóvenes que a la gente que está trabajando y que tienen un ingreso familiar”, destacó el directivo.

Aseguró que bajar los recursos destinados al programa de apoyo “es garantía de una muerte lenta en programas, que si bien no fueron desarrollados en el actual sexenio, son de apoyo para la población”.

En su opinión, es difícil que se pueda reorientar el gasto a programas como el Programa de Apoyo al Empleo, “porque lo que hemos visto es que hay un desinterés total de apoyar al trabajo formal y más bien buscan dar apoyos y ayudas en general”.

Leñero sostuvo que esta decisión continúa siendo una señal evidente de que el panorama que le espera a los mexicanos será continuar empleándose bajo los esquemas de subcontratación e informalidad laboral.

Actualmente, la población ocupada en el sector informal de la economía representa 27.3 millones, 1.7 millones más que en junio de este año, de acuerdo con datos del Inegi.
AM.MX/fm

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