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AYOTZINAPA, GUERRERO, 22 de septiembre (Al Momento Noticias).- Alex, un sobreviviente del ataque a los normalistas de Ayotzinapa, reveló lo sucedido en el quinto autobús, que fue tomado por 14 estudiantes en la Central Camionera Estrella Blanca de Iguala, el 26 de septiembre de 2014.

Alex viajaba en el quinto autobús Foto: SinEmbargo
Alex, sobreviviente del ataque a normalistas de Ayotzinapa, viajaba en el quinto autobús
Foto: SinEmbargo

Ante personal de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Guerrero (PGJEG) y a quien identifica como de “derechos humanos, el estudiante de la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” declaró lo que vivió aquella noche. Incluso los llevó al lugar donde llegaron a bordo de la unidad.

“Yo y otro compañero sobreviviente declaramos y llevamos a personal de derechos humanos a una reconstrucción. Ellos, los de derechos humanos, se llevaron las declaraciones, los informes, todo lo que declaré en la Procuraduría, por eso se me hace extraño que no se haya investigado eso”, aseguró en entrevista con SinEmbargo.

La existencia del quinto autobús se conoció tras el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el pasado 6 de septiembre.

En el informe, los especialistas del GIEI indicaron que la Procuraduría General de la República (PGR), entonces bajo el mando de Jesús Murillo Karam, pasó por alto y omitió en la investigación la existencia del este autobús, en el cual viajaban los 14 normalistas y que pudo ser el detonante de la agresión, al ser un vehículo posiblemente cargado con droga o con dinero.

De acuerdo con Alex, todo comenzó alrededor de las 9:00 de la noche en la central camionera, cuando tomaron un autobús Estrella Roja que estaba a punto de salir de la terminal sin pasajeros.

“El Estrella Roja ya había prendido, se estaba empezando a mover cuando lo paramos. Yo fui el penúltimo en subirse. El chofer nos dijo: ‘Sí vámonos. Yo tengo familia en Tixtla, ahorita nos vamos’”, relató el joven.

Ya en marcha, el chofer recibió una llamada pero solo dijo que iba a Tixtla con los chavos de Ayotzinapa, que lo agarraron en un Estrella Roja, narró Alex.

Agregó que después de la llamada, el chofer les dijo que debía detenerse para entregar unos documentos, por lo que se detuvo. Una vez entregados, siguió su camino y tomó Periférico Sur, pero antes de llegar al Palacio de Justicia se volvió a detener.

A unos 500 metros del lugar de donde se detuvieron había alrededor de 10 patrullas y uno de los autobuses Estrella de Oro detenido y, según Alex, varios policías bajaron a los estudiantes y se los llevaban en las patrullas.

Mencionó que el chofer se bajó para hablar con los policías que se encontraban en el lugar. Mientras ellos hablaban, los municipales apuntaron con sus linternas y armas a los rostros de los estudiantes y empezaron a insultarse mutuamente.

Foto: Sopitas.com
Foto: Sopitas.com

De acuerdo con el joven, los 14 normalistas se alejaron del autobús para esconderse, sin que los policías los siguieran; pero alrededor de las 11:00 de la noche regresaron al lugar y el camión Estrella Roja ya no estaba, sólo permanecía el Estrella de Oro con los cristales rotos.

Entonces, continuó, decidieron caminar hacia donde habían sido detenidos los otros tres autobuses y vieron pasar dos camionetas que entraban a Iguala para apoyarlos.

Sin embargo, Alex precisó que miembros de la Policía Federal y hombres armados vestidos de civil los persiguieron  y una vez detenidos los encapsularon pero logaron correr en medio de los vehículos.

“¡Ahora sí ya valieron madre! ¡Pinches chamacos cabrones!”, recordó que les gritó uno de los federales.

El joven detalló que corrieron hacia un cerro, todos gritaban, se empujaban. Incluso, rememoró que una mujer, quien desde lejos gritaba a los policías que nos les hicieran nada, les dio refugio a 10 de ellos y otros cuatro siguieron corriendo.

La mujer les recriminó que hayan ido a Iguala, pues el presidente municipal (José Luis Abarca) tenía todo vigilado; sin embargó les dio agua y accedió a que se quedaran escondidos en su casa hasta las 4:00 de la mañana.

Ante el paso de las patrullas, los estudiantes se acostaron en el piso, ahí algunos se quedaron dormidos, otros se mantuvieron en vela. A las 4:00 de la mañana, Alex recordó que se puso en pie y salió a buscar al monte a los cuatro normalistas que hacían falta, pero no los encontró y regresó.

Una vez que dejaron la casa, a las 4:30 de la madrugada, el líder del grupo recibió una llamada. Le avisaron que una patrulla blanca los recogería y así fue. Fueron trasladados a las instalaciones de la PGJEG para que rindieran su declaración.

Ahí solo estaban 60 de los más de 100 estudiantes que habían salido de Ayotzinapa el 26 de septiembre por la tarde, faltaban 43 normalistas que viajaban en dos autobuses Estrella de Oro esa noche.

Actualmente Alex continúa en la Normal de Ayotzinapa, aseguró que aunque ese día fue algo feo se debe sacar lo bueno de cada experiencia. “Marcó mi vida y la de todos los compañeros. A lo mejor un día se me olvida, quien sabe, pero hoy me siento afortunado de vivir”, dice.

AMN.MX/dsc/bhr

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