CIUDAD DE MÉXICO.- La inteligencia artificial ya forma parte del proceso creativo de miles de personas, pero ¿cómo se utiliza realmente cuando el objetivo es crear ficción? Un estudio de las universidades de Washington y Cornell analizó más de 500.000 conversaciones anónimas de usuarios de ChatGPT y ofrece una de las radiografías más completas hasta el momento sobre este fenómeno.
Los resultados muestran un panorama mucho más diverso de lo que suele suponerse. Lejos de limitarse a pedir que la IA escriba un cuento o una novela, muchos usuarios la utilizan para desarrollar personajes, construir mundos narrativos, explorar historias alternativas o mantener relatos interactivos durante semanas e incluso meses.
La investigación, basada en conversaciones del conjunto de datos WildChat, analizó cómo las personas utilizan ChatGPT para crear, expandir y experimentar con distintos tipos de ficción. Los autores identifican cuatro grandes formas de uso:
Creación de historias originales;
Desarrollo de personajes y construcción de mundos;
Juegos de rol (roleplay) y narrativas interactivas;
Fanfiction basada en universos ya existentes.
En muchos casos, la IA no reemplaza la escritura, sino que funciona como un interlocutor creativo: propone escenas, genera diálogos, interpreta personajes o ayuda a resolver bloqueos narrativos. El proceso se vuelve colaborativo y conversacional, más cercano a una improvisación que a la escritura lineal de un texto.
Uno de los hallazgos más interesantes es el crecimiento de las experiencias narrativas abiertas. Muchos usuarios no buscan obtener un texto terminado, sino participar en una historia que evoluciona a medida que interactúan con la IA. Algunas conversaciones se extienden durante cientos de intercambios y se mantienen a lo largo del tiempo.
El estudio identifica incluso un grupo de usuarios especialmente intensivos, a quienes denomina “Infinite Story Demanders”: personas que vuelven una y otra vez sobre los mismos personajes y escenarios para pedir nuevos capítulos, escenas o variaciones de una misma historia.
Los datos muestran que la repetición forma parte central de esta experiencia. En promedio, los usuarios reutilizan el mismo tipo de solicitud en el 69% de sus conversaciones, mientras que entre los más activos esa cifra asciende al 85%. En algunos casos, los investigadores encontraron usuarios con más de 900 chats centradas en un mismo universo narrativo.
Fanfiction y universos compartidos
El fanfiction ocupa un lugar mucho más importante de lo esperado. Aproximadamente la mitad de los prompts analizados fueron clasificados como fanfiction, es decir, historias construidas a partir de personajes o universos ya conocidos. Los usuarios recurren a ChatGPT para imaginar nuevas aventuras, modificar el destino de determinados personajes, crear finales alternativos o explorar relaciones que nunca aparecen en las obras originales.
La IA como compañera de exploración narrativa
Quizás uno de los aportes más interesantes de la investigación sea mostrar que muchas personas no utilizan ChatGPT únicamente para producir un texto, sino para explorar múltiples versiones de una misma historia. Los investigadores describen un comportamiento al que denominan “re-rolling”, un término tomado del mundo de los videojuegos. Consiste en reiniciar una escena, modificar pequeños elementos o cambiar determinadas decisiones para descubrir cómo evoluciona la narración bajo nuevas condiciones. En ese contexto, la IA deja de funcionar como un asistente de escritura y pasa a convertirse en un espacio donde experimentar posibilidades narrativas, probar caminos alternativos y desarrollar historias potencialmente infinitas.
Cuando leer y escribir empiezan a mezclarse
A partir de estos comportamientos, los autores proponen una idea que atraviesa buena parte del estudio: la aparición de un nuevo tipo de usuario, al que denominan “solipsistic reader-writer” (lector-escritor solipsista). Con este concepto describen a quienes ya no separan claramente la lectura de la escritura. En lugar de consumir una obra terminada o escribir un texto destinado a otros lectores, participan en una experiencia narrativa personalizada en la que leen, escriben, editan y reformulan la historia mientras conversan con la inteligencia artificial. Los propios investigadores presentan esta idea como una interpretación del fenómeno observado y no como una conclusión definitiva, pero consideran que ayuda a explicar cómo la IA está dando lugar a nuevas formas de relacionarse con la ficción.
AM.MX/fm



