CIUDAD DE MÉXICO.- El distrés es una forma de estrés negativo que se vuelve crónico o excesivo, superando la capacidad de adaptación de una persona. De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social, este tipo de estrés puede generar afectaciones tanto físicas como psicológicas, impactando el funcionamiento cotidiano.
A diferencia del estrés ocasional, el distrés se mantiene en el tiempo y suele pasar desapercibido hasta que aparecen síntomas más evidentes.
¿Cuáles son las señales de alerta?
Especialistas señalan que las primeras manifestaciones suelen reflejarse en cambios de comportamiento y estado de ánimo. Entre las señales más comunes destacan:
Alteraciones del sueño
Irritabilidad constante
Aislamiento social
Disminución del rendimiento escolar o laboral
Conflictos interpersonales
También pueden presentarse síntomas físicos como dolores de cabeza, gastritis o molestias musculares, así como pensamientos repetitivos y dificultad para concentrarse.
La prevención del distrés está vinculada con hábitos cotidianos. El IMSS recomienda mantener rutinas que favorezcan el equilibrio físico y emocional, como dormir entre 7 y 8 horas, evitar el uso excesivo de pantallas por la noche y conservar horarios regulares de alimentación.
Asimismo, reducir la sobrecarga laboral y evitar el sedentarismo contribuye a disminuir los niveles de estrés acumulado.
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La atención profesional se vuelve necesaria cuando el distrés comienza a afectar áreas clave de la vida diaria. Esto incluye problemas persistentes en el sueño, la alimentación, la capacidad de disfrutar actividades o el desempeño laboral o académico.
También es importante buscar apoyo si se presentan aislamiento, irritabilidad intensa o síntomas físicos recurrentes, ya que pueden indicar un deterioro mayor en la salud emocional.
El reconocimiento temprano de estas señales permite intervenir de manera oportuna y evitar complicaciones a largo plazo.
AM.MX/fm
