Por Pedro Camacho
Hay gente que supone –equivocadamente, por cierto– que pedir por caridad o por lástima es “mendingar”, con una “n” antes de la “g”. La palabra correcta es mendigar, sin esa “n”, y está definida en el Diccionario de la Lengua Española como “pedir limosna de puerta en puerta” y, como segunda acepción, “solicitar el favor de alguien con importunidad y hasta con humillación”.



