Por Pedro Camacho
Se decidió llamar “niños en situación de calle” a los pequeños que no tienen hogar, en un evidente intento por tratarlos de una manera decorosa. La expresión, sin embargo, es muy poco afortunada; porque lejos de suavizar el trato a esos menores, lo que se dice de ellos al llamarles así es que están situados como calles. Es verdad que “niños de la calle” suena agresivo, pero quizá sería más apropiado hablar de “niños que viven en la calle”. De otro modo, sería también valido llamar “niños en situación de domicilio” a aquellos que sí tienen una casa dónde vivir.




