Por Pedro Camacho
El barbarismo “accesar”, que muchos usan en lugar de entrar o de acceder, se ha unido a otros vocablos de moda pero innecesarios en nuestro idioma. Palabras que, lejos de enriquecer el castellano, lo degradan, como ocurre con el falso verbo checar, anglicismo empleado en vez de los correctos corroborar, comprobar, revisar, cotejar, etcétera, y que, a fuerza de ser utilizado, acabó por colarse al Diccionario de la Lengua Española, de la Real Academia, donde está definido como un mexicanismo de chequear (del inglés check). Lo que sorprende en realidad es que a los señores académicos ese chequear les parece que sí es correcto. Increíble.
