Por Pedro Camacho
Está muy difundida la costumbre de utilizar el adjetivo lácteo como sinónimo de leche, lo cual resulta del todo erróneo. Lácteo es todo producto derivado de la leche o parecido a ella, así como todo asunto u objeto relativo a la leche, pero no es la leche en sí misma. Llamarle lácteo a la leche resulta tan absurdo como llamarle tocino al cerdo o tabla al árbol.
