martes, febrero 27, 2024

OTRAS INQUISICIONES: Rigoberta Menchú:Mito y realidad

Pablo Cabañas Díaz
“Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia” fue publicado por primera vez en 1982, en Cuba, donde ganó el Premio Casa de las Américas en la categoría Testimonio. El libro de la líder indígena guatemalteca Premio Nobel de la Paz 1992, publicado bajo la autoría de la antropóloga venezolana Elizabeth Burgos en los años 80, tuvo amplia repercusión en la academia estadounidense y en los movimientos de derechos humanos en América Latina. El texto, fue ampliamente difundido en español y en traducciones a otros idiomas, es el resultado de una colaboración entre la antropóloga venezolana Elizabeth Burgos y Menchú, quien tenía entonces 23 años, en una serie de sesiones en el apartamento de Burgos en París.
El libro narra en su propia voz la historia de vida de Menchú –y cómo su propia formación- coincide con la época de la lucha armada y la guerra contrainsurgente en Guatemala, a finales de la década de 1970 y comienzos de la de 1980. Pero esta obra que nace de la situación de lucha, también se ha vuelto un espacio de batallas interpretativas. ¿Es o no es literatura?. ¿Es el producto de Menchú o de Burgos, que aparece en las ediciones como la autora? Como testimonio vivo, ¿es o no es un documento fidedigno de cierto momento de la historia?. En una de las secciones más impactantes del libro, Menchú narra la tortura y ejecución de su hermano Petrocinio a manos de miembros del Ejército guatemalteco en la plaza de un pequeño pueblo llamado Chajul, destino de una peregrinación anual de fieles al santo local.  ¿Y si gran parte de la historia de Rigoberta no fuera cierta? Esa es justamente la pregunta que se hace el antropólogo David Stoll en su libro de 1999 sobre “Me llamo Rigoberta Menchú”. En palabras de Stoll, el libro de Burgos  es una “ exageración mítica”. Stoll no pretende argumentar que “gran parte” del testimonio de Menchú no fuera cierta, sino solo algunas partes. No cuestiona el hecho mismo de que una unidad del Ejército guatemalteco haya torturado y asesinado al hermano de Menchú; pero sí ha sostenido que Menchú no es una narradora confiable y que su transformación en una suerte de santa secular de las luchas de las comunidades indígenas reforzada por el Premio Nobel de la Paz, es injustificada. Pero la duda quedó planteada: ¿mintió Rigoberta? David Stoll  sostiene que la biografía de Menchú es una novela épica. Aunque mitificada, se trata de la verdad; llámesele historia-mito. Son fragmentos lo que tiene el libro y ojalá que algún día pudiéramos redocumentarlo para posiblemente saber que es mito y que es realidad en la obra de Elizabeth Burgos.

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