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Pablo Cabañas Díaz
Morena, es un patronímico que desde lo religioso y lo identitario, remite a la figura de la Virgen de Guadalupe. En varias ocasiones a lo largo de la historia de México se han utilizado figuras del imaginario religioso para crear unidad, identidad o legitimación de algún hecho, movilización o institución. El momento histórico más recordado es en el que el cura Miguel Hidalgo hace uso del estandarte de la Virgen de Guadalupe para crear afinidad con su causa.
En su tercer intento por llegar a la presidencia de México, Andrés Manuel López Obrador gira a la derecha del espectro político y omite o apenas menciona temas defendidos por la izquierda. López Obrador, una vez más  se hace ver como símbolo y redentor de las masas para sus simpatizantes y  después de múltiples obstáculos regresa  por tercera vez para reclamar su lugar legítimo. Pero esta vez  “López Obrador ha dejado de ser de izquierdas, y más ahora que ha comenzado un viraje hacia posiciones cercanas al viejo PRI. Es el PRI previo a Miguel de la Madrid, a Carlos Salinas”, declaraba en noviembre el antropólogo Roger Bartra en una entrevista con El País.
Esta semana López Obrador sostuvo: “no hay diferencias de fondo en lo político y en lo ideológico, entre lo que yo represento y lo que inspira a Encuentro Social”. La alianza con un partido que busca que las iglesias tengan menos restricciones a la hora de hacer política, resulta aún más contrastante frente al Partido del Trabajo (PT), partido que se ha pronuncia como defensor del régimen político en Corea del Norte, encabezado por Kim Jong-un.
La derechización del proyecto político de López Obrador también es perceptible en su  “Proyecto de Nación 2018-2024” . Un proyecto encabezado por el empresario Alfonso Romo, quien se ha declarado como “amigo personal” del expresidente Carlos Salinas de Gortari y también financió parte de la campaña presidencial de Vicente Fox.
Las alianzas político-electorales y la propuesta económica no son los únicos indicios que apuntan hacia la derechización de López Obrador, algunas designaciones en su gabinete también han sido objeto de críticas.
La organización ambientalista Greenpeace México cuestionó la propuesta de designar a Víctor Villalobos como Secretario de Agricultura, tras haber impulsado el llamado “TLC transgénico” junto con Estados Unidos y Canadá, cuando fungió como Coordinador General de Asuntos Internacionales de Sagarpa. Greenpeace  afirma que López Obrador “promueve como Secretario de Agricultura a un funcionario que ha dado un espaldarazo a la industria de transgénicos, los cuales plantean un grave daño a la biodiversidad, a las semillas nativas mexicanas”. En su campaña presidencial de 2012, López Obrador incluyó el rechazo a la producción de cultivos transgénicos dentro de su proyecto político. Por su parte, la Red en Defensa del Maíz lo ubicó como promotor de las empresas de biotecnología.
Luis Hernández Navarro articulista y directivo  de La Jornada  al analizar  este nombramiento señala: “el anunció cimbró al amplio movimiento de comunidades indígenas, científicos, artistas, campesinos y activistas que rechazan la siembra de maíz transgénico en México. Víctor Villalobos, el operador político de las grandes consorcios agroindustriales y promotor de los transgénicos, será el futuro titular de la Secretaría de Agricultura, en caso de que Andrés Manuel López Obrador gane las elecciones en 2018”.
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