miércoles, abril 24, 2024

OTRAS INQUISICIONES: Lucha libre

Pablo Cabañas Díaz.

El investigador Ángel Acuña Delgado, de la  Universidad de Granada,  señala que  “una de las conductas  estereotipadas que se tiene del mexicano es que su extrema amabilidad y cordialidad en el trato encubre un elevado estado de agresividad interior, fruto de la violencia social con la que estamos acostumbrado a vivir.” El espectador que contempla sonriente a su luchador preferido patear la cabeza del rival que se estremece de dolor y además pide “sangre”, reconoce la representación que está viendo, posiblemente haya visto algo parecido en  su vida cotidiana: el juego sucio, la saña de uno y el sufrimiento del otro, admira su verosimilitud, pero no por ello comparte esa actitud. La lucha libre constituye un catalizador de la violencia sin que ésta llegue a manifestarse en serio ni dentro ni fuera del  ring. ¿Es deporte o teatro la lucha libre mexicana?. Deporte de competición, en cuanto  se trata de una competencia o confrontación pactada cuya puesta en escena o performance la acerca a la representación teatral. Se exige al luchador un severo y disciplinado entrenamiento para endurecer los cuerpos, soportar los golpes, amortiguar las caídas de si  mismo y de los rivales, y progresar en el dominio de las técnicas acrobáticas para un mejor reconocimiento profesional y también para hacer crecer el espectáculo al que va dirigido.

En armonía con la dinámica de los luchadores, las personas se pueden mostrar tranquilas o alteradas, aburridas, enojadas o eufóricas. De todo se encuentra sin que el género, la edad o la localidad ocupada sea un factor diferencial. La lucha libre genera dinámicas socioculturales en las clases populares, y es un poderoso vehículo identitario,que, más allá de lo deportivo y lo espectacular. No pasan desapercibidas las connotaciones religiosas con carácter social como la del sacerdote luchador que debutó en 1974 con el nombre de Fray Tormenta nombre que utilizó Sergio Gutiérrez Benítez, retirado  en 2011. El padre Sergio se inspiró en los luchadores enmascarados que vio en dos películas mexicanas  de 1963  “El Señor Tormenta” y “Tormenta en el Ring”. Ambas tenían como argumento a un religioso que practicaba en por las noches  la lucha libre para ayudar a los niños de su orfanato. El padre Sergio  se destacó por su formación teológica que lo llevó a Roma y España, luego fue profesor de filosofía e historia en la Universidad Pontificia de México. Después fundó un orfanato. Debido a la gran carencia de dinero, el padre se convirtió en un luchador enmascarado Durante su carrera como luchador no permitió que nadie conociera que era un sacerdote, pues alegaba que nadie le tomaría en serio si lo supieran. En 1991  productores franceses de películas hicieron una película sobre Fray Tormenta, llamada L’Homme au masque d’or (El Hombre en la Máscara de Oro) protagonizada En 2002 la directora ecuatoriana Viviana Cordero realizó una película basada en la historia de Fray Tormenta adaptada a un pueblo del andes ecuatoriano, titulada “Un Titán en el Ring”. En el 2006 hicieron otra película a basada en la historia del cura luchador.En el 2007 Fray Tormenta aparece en el filme “Padre Tormenta”, donde es un padre que se pone máscara de luchador y entra al ring para recaudar fondos para la escuela que fundó. Fray Tormenta es parte de las historietas mexicanas “Místico; El Principe de Plata y Oro” como el mentor del luchador de lucha libre Místico. En la vida real Fray Tormenta está retirado de la lucha libre profesional. Todavía trabaja en el orfanato como sacerdote, y ha inspirado a uno de sus chicos para que la leyenda de Fray Tormenta no muera. El nuevo luchador enmascarado, del cual se desconoce su nombre, se ha llamado a sí mismo Fray Tormenta Jr.
 

 

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