fbpx Ordenó Sedena exterminio de “gavillas” en 1971 | Almomento | Noticias, información nacional e internacional

guerra suciaCIUDAD DE MÉXICO, 27 de enero (Al Momento Noticias).- En 1971, en medio de la llamada “Guerra sucia”, el entonces secretario de la Defensa Nacional, Hermenegildo Cuenca Díaz, envió un telegrama a los mandos castrenses del estado de Guerrero en el que les ordenó “localizar, hostigar, capturar o exterminar, gavillas” consideradas enemigas y que se ubicaban en la región Centro, Costa Grande y Costa Chica.

Se trata de uno de los documentos oficiales desclasificados en el informe final que la Comisión de la Verdad del Estado de Guerrero (Comverdad) entregó al Congreso estatal y al Ministerio Público el 17 de octubre de 2014, sin que hasta el día de hoy —100 días después— se haya iniciado investigación alguna.

Ahí se revela que 227 mandos militares actuaron en Guerrero entre 1960 y 1979 en esa entidad para acabar con los grupos guerrilleros de la época.

Enrique González Ruiz, uno de los cinco comisionados de la Comverdad, creada a instancias del Congreso guerrerense en 2011, advierte que la trascendencia del documento se “opacó” por la gravedad de los hechos ocurridos 22 días antes con la desaparición forzada de 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa.

El comisionado agrega que si en ese capítulo de la historia guerrerense no se hace justicia, tampoco la habrá en el caso Iguala.

El informe da el nombre del mando castrense, fechas y lugares de actuación, y en algunos casos señala los nombres de ejecutados o se consigna su traslado a campos militares.

El informe enlista a 326 responsables de desapariciones forzadas, de los cuales 17 son políticos de orden federal y estatal, y 21 son agentes de la Dirección Federal de Seguridad (DFS).

Entre los 227 mandos castrenses hay 59 generales, siete de los cuales son generales de brigada diplomados del Estado Mayor. Sumando a estos siete militares más de tropa o de los que no se precisa cargo, y 54 policías judiciales bajo sus órdenes, da un total de 288 victimarios, que representan 93% del listado total.

sucio5.TIFEs decir: el Ejército es el principal responsable de los 512 casos de desaparición forzada documentados por Comverdad, cifra que se eleva a mil 500 casos de desapariciones forzadas tan sólo en la base militar de Pie de la Cuesta, en Acapulco, según el testimonio citado de uno de los victimarios, el ex policía militar Gustavo Tarín, quien asegura que las víctimas fueron arrojadas desde aviones a mar abierto.

El informe registra el nombre del mando castrense, fechas y lugares de actuación, y en algunos casos señala los nombres de las personas desaparecidas o ejecutadas de las que se le responsabiliza o se consigna su traslado a instalaciones militares. También habla de diferentes operativos castrenses, como el Atoyac, que en 1974 desplegó a unos 5 mil elementos y tuvo como finalidad reprimir a posibles simpatizantes de las guerrillas.

De los 512 casos de desaparición forzada de Comverdad, cuatro eran profesores y 20 estudiantes, 15 de ellos preparatorianos.

Uno de los casos es el del profesor Inocencio Castro Estrada, amigo del líder guerrillero Lucio Cabañas. Estudió con él en la Normal Rural de Ayotzinapa y fungió como parte del brazo urbano de la guerrilla de Cabañas. Fue uno de los intermediarios en la liberación del senador Rubén Figueroa, secuestrado por el guerrillero.

El informe revela: “Es uno de los 48 casos de secuestrados por militares a los que, eludiendo su responsabilidad, la Secretaría de la Defensa Nacional pretende justificarlos como muertos en combate”. Del profesor Castro precisa su destino tras su detención ocurrida el 20 de junio de 1974, de acuerdo con documentos desclasificados: “Trasladado al Campo Militar No. 1”, en el DF.

Más registros oficiales dan cuenta del internamiento de civiles desaparecidos en el Campo Militar número 1, considerado el centro de reclusión clandestino más grande de la época.

Así quedó constancia del ingreso de María Guadalupe Castro Molina, María Isabel Jiménez Hernández, Luis Cabañas Ocampo y Margarito Roque Texta, el 25 de junio de 1972, a las 7:00 am.

Otra de las aportaciones del informe es que se da a conocer por vez primera cómo el Ejército y el gobernador Rubén Figueroa Figueroa se valieron de ex militares, ex policías y criminales para aplastar a media docena de guerrillas y a la oposición política que actuó en Guerrero en la época. Uno de esos grupos paramilitares, conocido como Grupo Sangre, estuvo a cargo del capitán Francisco Javier Barquín.

De acuerdo con el reporte desclasificado de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), fechado en 1976, el grupo tenía como objetivo “vengar insultos al gobernador o personas que han tenido problemas con el Ejército, traficantes de drogas”.

El escrito asegura que las detenciones se realizan por “órdenes expresas del comandante de la 27 Zona Militar, con sede en Acapulco, general de división de Estado Mayor, Salvador Rangel Medina”, con el fin de eliminar a presuntos contactos de Lucio Cabañas.

El documento oficial describe que a los capturados se les interroga “por diferentes medios” y luego “se les da a tomar gasolina y se les prende fuego; posteriormente se les abandona en lugares solitarios, en donde aparecen con desfiguraciones provocadas por las llamas y presentando impactos de armas de fuego”.

Comverdad advierte además que los dos mandos militares señalados como los principales responsables de las desapariciones forzadas en Guerrero: el mayor Mario Arturo Acosta Chaparro, y el teniente coronel Francisco Quiróz Hermosillo, conformaron sus propios grupos represores en los que incluyeron a civiles.

Quiróz Hermosillo, de 1974 a 1975 fue comandante en jefe de Operaciones en la República Mexicana en el combate al crimen organizado y a grupos guerrilleros. Su grupo funcionó con “100 elementos de la Policía Militar y 40 civiles”.

Comverdad agrega que entre los torturadores que más destacaron por su brutalidad están precisamente algunos civiles o policías judiciales que estuvieron bajo mandos militares. “Los hermanos Gustavo, Manuel y Alfredo Tarín Chávez , así como Ramón y Bruno Muñoz Márquez, Pascual Tarín, y los agentes judiciales Gabino Monroy, Julián Almazán (teniente de la Policía Militar), David Avilés Mendoza y Miguel López Sotelo (ex guerrillero convertido en agente torturador)”, entre otros.

AMN.MX/fm

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0 comentarios en «Ordenó Sedena exterminio de “gavillas” en 1971»
  1. Es lo mejor, desaparecer las Gavillas de asaltantes, secuestradores, narcotraficantes o asesinos, para que los llevan a la cárcel. Muerto el perro se acabó la rabia.

  2. Cuando existen Guerrilleros o personas que actúan como Guerrilleros, el Gobierno o Fuerzas de Seguridad aplican Operaciones de Contraguerrilla, cuya misión es capturar a los guerrilleros, pero si los guerrilleros agreden a las Fuerzas de Seguridad, estos repelen la agresión.

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