Ciudad de México.- Con la llegada del 2026, el Gobierno de la Ciudad de México y diversas entidades federales han iniciado una nueva fase de operaciones para garantizar la integridad del Bosque de Agua. Esta región estratégica, que provee servicios ambientales vitales para más de 20 millones de personas en el centro del país, es el foco de una estrategia de seguridad que busca consolidar los éxitos obtenidos durante el año anterior. La prioridad absoluta de este ciclo es mantener una actuación permanente para erradicar delitos ambientales que amenazan el patrimonio natural nacional.
La vigilancia se ha intensificado mediante patrullajes conjuntos que involucran a instituciones de los tres niveles de gobierno. Estas acciones no solo se limitan a la presencia física, sino que integran labores de inteligencia e investigación policial para desarticular las redes que operan en zonas críticas. Con este despliegue, las autoridades ambientales y de seguridad pública refrendan su compromiso de no dar marcha atrás en la recuperación de los pulmones verdes que conectan a la capital con los estados vecinos.
Casi cien elementos de seguridad recorren parajes estratégicos del Circuito Ajusco
El pasado 15 de enero, se llevó a cabo un despliegue masivo en el que participaron casi 100 elementos provenientes de diversas corporaciones, incluyendo la Guardia Nacional, la Sedena y la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) a través de la DGCORENADR. El operativo cubrió puntos neurálgicos como el Circuito-Ajusco y parajes específicos como Las Cruces, Llano del Vidrio y El Capulín. Esta movilización es parte del seguimiento al Convenio de coordinación firmado hace un año entre la Ciudad de México, el Estado de México y Morelos.
En este recorrido estratégico también sumaron esfuerzos las alcaldías de Tlalpan y Cuajimalpa, junto con la Subsecretaría de Inteligencia e Investigación Policial. La distribución del personal permitió una cobertura amplia en zonas como Xalatlaco y Jaras Verdes, donde la presencia institucional es fundamental para disuadir actividades ilícitas. La participación de la Fiscalía General de la República (FGR) asegura que cualquier irregularidad detectada durante estos patrullajes reciba el seguimiento jurídico necesario para castigar a los responsables de la degradación ambiental.
Resultados del año pasado permitieron erradicar la tala ilegal en Topilejo
Al cierre del 2025, el balance de las autoridades ambientales fue sumamente positivo, destacando la erradicación total de la tala ilegal en Topilejo. Uno de los logros más significativos fue el desmantelamiento de todos los aserraderos clandestinos en la zona de Huitzilac, considerada anteriormente como un punto crítico de alta peligrosidad. Estas acciones han permitido que ecosistemas en el Ajusco, Milpa Alta y la Magdalena Contreras registren una disminución significativa en el robo de madera y en la operación de centros de transformación ilegal.
Las estadísticas del periodo anterior reflejan la contundencia de la ley en la región: se lograron clausurar 50 aserraderos y predios que funcionaban sin permisos de Cambio de Uso de Suelo (CUS). Además, el fortalecimiento de la justicia ambiental resultó en la puesta a disposición de 20 personas y la integración de 69 denuncias penales. Estos antecedentes sirven como base para que en este 2026 se mantenga la presión sobre los grupos delictivos, garantizando que el Bosque de Agua continúe su proceso de regeneración natural y protección.
Autoridades ambientales garantizan servicios hídricos para millones de habitantes del centro
La protección del Bosque de Agua no es solo un tema de conservación forestal, sino de supervivencia hídrica para la megalópolis. Al salvaguardar estos ecosistemas, el Gobierno de la Ciudad de México asegura la recarga de los acuíferos que abastecen a la región centro del país. Por ello, la estrategia de este año incluye un refuerzo en las acciones de prevención e inspección, manteniendo una vigilancia estricta para evitar que nuevos aserraderos clandestinos intenten establecerse en las zonas recuperadas durante los operativos de alta montaña.
Finalmente, la colaboración entre la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y las fiscalías locales asegura que el combate a los delitos ambientales sea integral. El objetivo es salvar el patrimonio natural que beneficia a millones, mediante una estructura de seguridad que combina el patrullaje terrestre con la investigación financiera y de campo. Con estas medidas, las autoridades cierran filas contra la deforestación, reafirmando que el cuidado del medio ambiente es una prioridad de seguridad nacional que no admite descansos ni concesiones.
AM.MX/CV
