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WASHINGTON, 24 de septiembre (Al Momento Noticias).-  Los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Rusia, Vladímir Putin, celebrarán el próximo lunes en Nueva York  su primera reunión bilateral formal desde el estallido de la crisis en Ucrania a principios de 2014.  El objetivo es abordar la situación en Ucrania y Siria.

El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, indicó que a pesar de las “preocupaciones significativas” de Estados Unidos sobre el papel ruso en Ucrania y Siria, “tiene sentido” celebrar una reunión bilateral para lograr “más claridad” sobre las intenciones rusas en ambos países.

Foto: AP
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En Moscú, el portavoz de Kremlim, Dmitri Peskov, precisó que la reunión de Putin con Obama tendrá lugar el lunes después de la que el mandatario ruso celebre con el primer ministro de Japón, Shinzo Abe.

El encuentro se celebrará en el marco de los debates anuales de la Asamblea General de las Naciones Unidas a petición de Putin, explicó un alto funcionario de la Casa Blanca.

Aseguró que dada la situación en Ucrania y Siria, y a pesar de las profundas diferencias con Moscú, el presidente Obama cree que sería irresponsable no probar si pueden hacer progresos en estos casos a través de contactos de alto nivel con los rusos.

Sobre la situación en Ucrania, el funcionario, quien pidió el anonimato, afirmó que sus socios europeos han subrayado la importancia de un mensaje unificado sobre la necesidad de la plena aplicación de los acuerdos de Minsk.

Obama se centrará en tratar de garantizar que Moscú “cumpla” los compromisos adoptados en Minsk y ese será “el mensaje central” de la reunión con Putin, puntualizó.

Los acuerdos de Minsk, firmados en febrero pasado, son para detener el conflicto en el este de Ucrania entre los rebeldes pro-rusos y las fuerzas de Kiev, y que ha causado unos 8.000 muertos, en su mayoría civiles, según datos de la ONU.

Sobre el aumento del despliegue militar ruso en Siria, el Gobierno de Obama ve esta situación como un intento del Kremlin de incrementar su apoyo al régimen del presidente Bachar al Asad.

Esta semana, funcionarios del Pentágono aseguraron que Rusia desplegó 28 cazas en el oeste de Siria y comenzó a operar vuelos de vigilancia con drones.

El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, afirmó el pasado fin de semana que Rusia e Irán pueden colaborar para que Asad renuncie y se asegure así una transición política en Siria.

Estados Unidos lleva presionando diplomáticamente en favor de una salida negociada de Asad desde el comienzo de la guerra civil en 2011, pero la oposición moderada al régimen se ha ido desinflando frente a los avances de los yihadistas del Estado Islámico (EI) y el Frente Al Nusra.

El distanciamiento entre ambas naciones inició desde a finales de 2013, cuando Obama canceló una reunión con Putin después de que Rusia diera asilo a Edward Snowden, el exanalista de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, en sus siglas en inglés).

Sin embargo, la relación se deterioró gravemente tras la invasión rusa de la península ucraniana de Crimea en marzo de 2014 y el posterior apoyo ruso -que se mantiene- a grupos insurgentes armados en Ucrania.

La última vez que se vieron cara a cara fue en noviembre pasado, cuando dialogaron brevemente en Pekín durante la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) y unos días después volvieron a coincidir en el encuentro del G20 (países desarrollados y economías emergentes) celebrado en Australia.

La última conversación telefónica entre ambos se realizó el pasado julio y fue acerca de las negociaciones para el histórico acuerdo nuclear alcanzado con Irán.

AMN.MX/dsc

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