BARCELONA, ESPAÑA.- Un estudio internacional publicado en la prestigiosa revista Nature Medicine ha validado un método que, mediante sangre capilar seca (un simple pinchazo en el dedo), logra identificar señales de la enfermedad con una precisión del 86%.
Esta técnica promete eliminar las barreras logísticas de los métodos actuales, permitiendo cribados masivos sin necesidad de refrigeración ni personal altamente especializado.
¿Cómo funciona el análisis de sangre capilar seca?
A diferencia de las extracciones venosas tradicionales, este procedimiento deposita una pequeña gota de sangre en una tarjeta de papel de filtro especial.
Una vez seca, la muestra es analizada para cuantificar biomarcadores específicos. Según los investigadores, liderados por expertos de la Universidad de Gotemburgo y con participación del Ace Alzheimer Center Barcelona, la clave reside en la detección de:
p-tau217: La proteína tau fosforilada, altamente correlacionada con la patología amiloide.
GFAP y NfL: Marcadores de daño neuronal e inflamación.
El Dr. Xavier Morató, coautor del estudio, destaca: “Este método podría acelerar la identificación de personas en riesgo y facilitar su derivación a unidades de memoria, democratizando el acceso al diagnóstico en entornos con recursos limitados”.
Eficacia clínica vs. Métodos tradicionales
Actualmente, confirmar el Alzheimer requiere una punción lumbar o un escáner PET cerebral, procedimientos costosos, invasivos y de difícil acceso. Si bien los análisis de sangre venosa (plasma) alcanzan precisiones superiores al 90%, requieren centrifugado y cadenas de frío.
El estudio, realizado en 337 pacientes, demostró que aunque la sensibilidad de la sangre capilar es ligeramente inferior, su facilidad de transporte y recolección (incluso a domicilio) compensa esta brecha para fases de triaje inicial.
La ventana de oportunidad terapéutica
La Sociedad Española de Neurología (SEN) estima que más del 50% de los casos leves no están diagnosticados.
Detectar la enfermedad en fases prodrómicas es vital, ya que los nuevos fármacos modificadores del curso de la enfermedad (como lecanemab o donanemab) son efectivos solo si se administran antes de que el daño cognitivo sea severo.
Prudencia médica ante la euforia tecnológica
A pesar del optimismo, la comunidad médica mantiene la cautela. La Dra. Raquel Sánchez Valle, del Hospital Clínic de Barcelona, advierte que esta técnica no debe usarse como un test directo al consumidor sin supervisión.
Limitaciones: La sensibilidad es menor que la extracción venosa.
Uso ideal: Estudios epidemiológicos y pre-cribado clínico para descartar falsos negativos rápidamente.
El consenso experto sugiere que, antes de su implementación clínica generalizada, se requieren protocolos estandarizados para asegurar que un resultado positivo venga acompañado del asesoramiento neurológico adecuado.
AM.MX/fm
