Ciudad de México.- El Museo de la Ciudad de México, bajo el resguardo de la Secretaría de Cultura capitalina, ha abierto sus puertas a una propuesta visual necesaria para la memoria histórica del país. La exposición “Desigualdad [In]visible: Ecos femeninos en la Colección Gustavo Casasola” propone un ejercicio de justicia narrativa, utilizando uno de los acervos fotográficos más emblemáticos de la nación para rescatar las historias de aquellas mujeres que, aunque presentes en el encuadre, habían permanecido en la periferia del relato oficial.
La revisión del archivo histórico permite visibilizar el papel femenino protagonista
Durante el acto inaugural, la secretaria de Cultura de la Ciudad de México, Ana Francis López Bayghen Patiño, enfatizó la urgencia de transformar la manera en que consumimos nuestro pasado. La funcionaria señaló que durante generaciones se ha limitado la representación de la mujer a roles pasivos, ignorando su capacidad de agencia y creación. Al respecto, subrayó que “Durante mucho tiempo las mujeres han aparecido como musas u objetos de contemplación, pero pocas veces como autoras o protagonistas de la historia. Por eso es tan valioso mirar el Archivo Casasola con nuevos ojos y reconocer la presencia de las mujeres en esas imágenes”.
Por su parte, la curadora Vania Casasola Córdoba explicó que este proyecto nace de una búsqueda profunda dentro del acervo que definió la estética de la Revolución Mexicana. El objetivo principal es cuestionar por qué, si las mujeres estuvieron presentes en cada proceso social, su relevancia no siempre fue equitativa en los libros de texto. Según la experta, “Las mujeres siempre han estado ahí, en cada sección del archivo, pero pocas veces se les ha dado un lugar central en la historia que se cuenta a partir de esas imágenes. Esta exposición busca visibilizar a las mujeres protagonizando sus propios momentos históricos y reconocer su papel en la construcción de nuestro pasado”.

Imágenes que retratan desde labores de cuidado hasta proezas aeronáuticas
El recorrido expositivo ofrece una mirada diversa que abarca desde la cotidianidad hasta lo extraordinario. Se incluyen piezas que documentan la labor de enfermeras atendiendo a pacientes e infantes, reflejando cómo el sostenimiento de la vida ha sido una tarea históricamente delegada a las mujeres. No obstante, la muestra también rompe con estos esquemas al presentar retratos de figuras disruptivas como Matilde Moisant y Harriet Quimby, quienes en 1911 desafiaron la gravedad y las convenciones sociales al pilotar aeroplanos en los llanos de Balbuena.
Además de la aviación, la colección captura la incursión femenina en el ámbito intelectual y tecnológico. Destacan los retratos de la poetisa y periodista Rosario Sansores, una figura clave en la crónica de prensa en México, así como de telegrafistas de la década de los veinte. Estas fotografías no son solo registros visuales, sino testimonios de una transformación laboral donde las mujeres comenzaron a ocupar espacios profesionales que anteriormente les estaban vedados, mostrando una postura de seguridad y dominio frente a la lente.
Dolores Jiménez y Muro emerge como figura clave en la Revolución
Uno de los puntos más reveladores de la exhibición es la identificación de Dolores Jiménez y Muro, activista y líder del grupo “Las Hijas de Cuauhtémoc”, en escenas donde tradicionalmente solo se recordaba a los caudillos. La muestra invita a observar con detenimiento la famosa fotografía de Pancho Villa sentado en la silla presidencial. En ese momento histórico, la presencia de Jiménez y Muro suele pasar desapercibida para el espectador promedio, a pesar de ser una pieza fundamental en la estructura política y de protesta de la época revolucionaria.
A través de esta lectura contemporánea, el Archivo Casasola deja de ser un depósito estático de imágenes para convertirse en una herramienta de análisis social. La exposición logra que mujeres de diversos ámbitos —político, cultural y laboral— contribuyan finalmente a la formación de una memoria colectiva mucho más íntegra y veraz. Es una invitación a reconocer que la construcción de México no fue una labor solitaria de héroes masculinos, sino un esfuerzo compartido donde las mujeres fueron arquitectas de su propio destino.
Detalles para visitar la muestra en el Museo de la Ciudad
Los interesados en conocer este invaluable patrimonio visual tienen hasta el 15 de abril para visitar las instalaciones del Museo de la Ciudad de México, localizado en la calle José María Pino Suárez 30. El recinto recibe al público de martes a domingo en un horario de 10:00 a 17:30 horas. El costo de la entrada general es de 44 pesos, lo que representa una oportunidad accesible para conectar con una parte esencial de la identidad nacional desde una perspectiva de género renovada.

AM.MX/CV
