“No nos vamos a someter a los hombres que nos acosan y hostigan”, Lydia Cacho

237

GUADALAJARA, JALISCO, 30 de noviembre (AlmomentoMX/SemMéxico).- El debate en torno al movimiento contra el acoso #MeToo que cobró gran relevancia este año y permaneció en la esfera pública a nivel mundial, llegó hasta la Feria Internacional del Libro (FIL) en Guadalajara, donde seis mujeres discutieron sobre las promesas, riesgos y futuro del movimiento que calificaron como “la fuerza política emergente más importante de estos días”.

Entre posturas encontradas, disentimiento y defensa feminista ante un foro abarrotado que obligó a la organización a retransmitir en vivo el diálogo para que los asistentes que no pudieron ingresar lo escucharan afuera, por más de 90 minutos la dramaturga Sabina Bernan, la periodista Lydia Cacho, la política Margarita Zavala, la académica inglesa Catherine Hakim, la actriz española Victoria Abril y la diputada Martha Tagle, manifestaron sus posturas.

La periodista Lydia Cacho fue la más enfática en su postura y aseguró que a su parecer entre los grandes logros del movimiento #MeToo fue el que ha dejado en evidencia cómo a lo largo de los años los “hombres han ido cobrando una cuota a las mujeres para poder entrar al mundo de lo público”, siendo el eje central el acoso por lo que los hombres deben aprender a controlarse.

“Los partidos conservadores y la iglesia nos han querido someter y nos han tratado de convencer que los orgasmos son casi un pecado. Las mujeres queremos sexo pero no a cambio ni de poder, ni de trabajo, ni de dinero, lo queremos a cambio de placer, del que nos merecemos y cuando lo deseamos y lo pedimos, no cuando nos ordenan. Y no nos vamos a someter a tratar bien a los hombres que nos acosan y nos hostigan para que ellos se controlen, los hombres tienen que aprender a controlarse”.

La actriz española señaló que hay efectos positivos del movimiento, no obstante, aseveró que las “feministas radicales” y su intolerancia las lleva a considerar todas las violencias por igual lo que está “hundiendo” al movimiento.

“Los aspectos positivos de reivindicación del #MeToo se están hundiendo voluntariamente a causa de los excesos proferidos por las feministas radicales, dando pruebas de intolerancia a aquellas personas que no están de acuerdo con las aseveraciones justicieras, atacando y denigrando a toda persona que no este de acuerdo. No saben o no quieren distinguir entre la violación, que es un crimen; el acoso, que es un delito condenado por la ley y; la zona gris de miradas insistentes o incluso de los insultos, está confusión es extremadamente grave pues penaliza a las verdaderas víctimas, e incluso ven en el piropo una agresión”, dijo.

Minutos antes manifestó lo que para muchos fue una especie de defensa del género masculino al señalar que “no todos los hombres son unos cerdos”, y abrió la discusión sobre el movimiento contra el acoso y violencia contra las mujeres #MeToo pues incluso dijo que estaba presente “para romper una lanza por todos aquellos caballeros que me han acompañado durante 45 años de profesión”.

En este sentido, la diputada Martha Tagle señaló que no se puede hablar desde lo individual y quedarse en el “a mi no me ha pasado” cuando en México no se puede negar la violencia contras las mujeres, el acoso y el hostigamiento, sobre todo, dijo, cuando el movimiento #YoTambién en el país “puso en la esfera pública un tema que se veía en la intimidad, algo de lo que no se hablaba y de lo cual nos han enseñado a las mujeres a sentirnos culpables”.

En este sentido, la política Margarita Zavala señaló que la discriminación es el telón de fondo de la violencia contra las mujeres, la cual se manifiesta desde un “ya cállate” hasta el feminicidio, por lo que a su decir si no hay consecuencias como lograr justicia, puede venir un retroceso.

Por su parte la socióloga británica, Catherine Hakim indicó en que el movimiento #MeToo presenta a las mujeres como víctimas y cómo si no pudieran protegerse a si mismas, por lo que considera que el movimiento no fue tan positivo como pudo haber sido.

Además, dijo que los hombres “necesitan la ayuda de las mujeres para lidiar con esta situación”, debido a que ha habido cambios porque de estar en una posición de poder ahora están en el mismo nivel que éstas o incluso como subalternos. Refirió que, a su parecer, si bien, las mujeres obtienen el mismo placer por sexo, los hombres hacen mucho más por obtenerlo como pagar por ello.

“Las mujeres saben como usar otras fuentes de poder y saben como utilizarlas muy exitosamente y aquellas que las utilizaron, las utilizaron muy bien. No creo que el movimiento #MeToo mostró un resultado positivo como debió haber sido”.

Cacho disintió con Hakim, pues dijo esa teoría es resultado de estudios antiguos elaborados en su mayoría por hombres y aseveró que la hipersexualidad es resultado de la cultura machista.

“Es un mito que la masculinidad hipersexual existe, existe la cultura que avala y potencia la hipersexualidad de los hombres. No es imposible que cambien los hombres, hay millones que quieren cambiar, la cultura de la violación es parte de una cultura de la comercialización de los cuerpos de las mujeres, la hipersexualización de los hombres y las mujeres en diferentes cotos de poder y en diferentes ámbitos es parte de una subcultura del machismo y de una subcultura del capitalismo salvaje que nos tiene atrapadas a mujeres y hombres, pero a las mujeres como víctimas potenciales”.

Y agregó: “millones de mujeres y niñas en el mundo y particularmente en México, son víctimas sistemáticas de la violencia sexual en todas sus formas, particularmente en la explotación, y lo son porque la cultura lo permite y el machismo en el que estamos sumidos hombres y mujeres lo permite”, enfatizó.

AM.MX/fm

Comentarios

comentarios