viernes, abril 4, 2025

No me vengan….

Loi D’Adorno Vase
Como anillo al dedo
Sin lugar a dudas, la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega es una gobernante con suerte.
El accidente automovilístico ocurrido la tarde del miércoles en la esquina de Río Guadalquivir y Río Lerma, en la colonia del mismo nombre de la alcaldía, en donde un vehículo sin control terminó destruyendo una carpa con mesas y sillas instalada en el arrollo vehicular, lo que está autorizado desde la pandemia y que ha empoderado a los restauranteros de la ciudad de México y estados vecinos, ya que les permitió invadir no sólo banquetas sino un carril de circulación vehicular completo.
Buena parte de los restaurantes que aprovechan esta canonjía caprichosa tampoco respetan los límites a que fueron “autorizados”. La gran mayoría de los expendedores de alimentos preparados han hecho instalaciones mucho más allá de los límites acordados y establecidos.
A la alcaldesa Rojo a de la Vega este accidente le vino “como anillo al dedo”.
El riesgo de que cualquier vehículo, en cualquier momento, arrolle carpas con tiendas de campaña, macetas o macetones, estructuras metálicas y toldos o cortinas, es latente. Para fortuna de la alcaldesa, en este accidente no había comensales quienes hubieran sido atropellados por el mencionado vehículo con el costo en heridos y hasta muertes que pudo haber ocurrido.
La fortuna estriba en que para la alcaldesa es una oportunidad invaluable para medir y poner en norma todas las “terrazas” que existen en casi todas las colonias de la alcaldía que encabeza. Aunque los restauranteros podrán ahora organizarse y otra vez hacer evidente que en ese gremio empresarial “no me vengan con que la ley… es la ley”.
Ojalá la alcaldesa refuerce a su equipo encargado de supervisar restaurantes convertidos en comerciantes ambulantes que se apropiaron de banquetas y carriles de circulación vehicular. Esta por verse.

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