CIUDAD DE MÉXICO.- El primer Grand Slam del año no solo se mide en sets y juegos, sino también en momentos que trascienden el deporte. Este martes, la tercera jornada del Australian Open 2026 quedó marcada por un ingreso que será recordado por décadas: la aparición estelar de Naomi Osaka en la Rod Laver Arena. Más que un inicio de partido, fue una declaración de arte y maternidad sobre el cemento de Melbourne.
Para su duelo de primera ronda, la japonesa dejó a los fanáticos impactados al pisar el court con un atuendo de pasarela: un vestido largo, sombrero con velo y un paraguas blanco adornado con el detalle de una mariposa. Este guiño no fue casualidad, sino una referencia a aquel icónico momento del 2021 cuando un insecto se posó en su rostro durante el torneo que terminaría ganando.
Inspiración submarina y alta costura
La visión detrás de este look, calificado como “icónico” por la cuenta oficial del torneo, nació de un momento cotidiano con su hija Shai, de dos años. “Le estaba leyendo un libro y aparecía la imagen de una medusa. Al ver que ella se emocionó muchísimo, supe que ese era el concepto”, confesó Osaka a la revista Vogue.
Para materializar esta idea, Naomi colaboró con el reconocido modisto Robert Wun, famoso por vestir a estrellas como Beyoncé y Ariana Grande, y el equipo de Nike. El resultado fue un conjunto de sudadera turquesa y verde con efecto tie-dye y zarcillos orgánicos colgando de las mangas, diseñado para adaptarse a la fluidez del movimiento en la cancha. “Cuando vi la prueba, sentí que la historia por fin estaba terminada”, relató la tenista.
El ¿outfit? de Naomi Osaka en su primer partido en Australia no va a dejar indiferente a nadie 😅😅😅#AO26 pic.twitter.com/XMQzbaLX05
— Eurosport.es (@Eurosport_ES) January 20, 2026
Jerarquía en la cancha
Pese a la extravagancia del uniforme de pasarela, una vez que el paraguas se cerró, Osaka demostró que su tenis sigue siendo letal. En un partido que duró 2 horas y 22 minutos, la japonesa se impuso a la croata Antonia Ruzic con parciales de 6-3, 3-6 y 6-4.
La gran diferencia radicó en el servicio: Osaka conectó 11 aces frente a ninguno de su rival. Aunque Ruzic dio pelea al aprovechar 4 de sus 6 oportunidades de quiebre, la jerarquía de la ex número uno del mundo pesó en los momentos críticos.
Tras este sólido debut, Naomi Osaka se prepara para enfrentar en la segunda ronda a la rumana Sorana Cirstea, llevando consigo no solo el favoritismo deportivo, sino el título indiscutible de la reina del estilo en este 2026.
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AM.Mx/kmj
