Ciudad de México.- En el marco de la conmemoración por el Día Internacional de la Mujer, la Ciudad de México rinde un emotivo tributo a una de las figuras más emblemáticas de la resistencia civil y el activismo de izquierda. El Museo Nacional de la Revolución dio la bienvenida a la exposición “Actos Vividos, Actos Logrados”, una compilación visual y objetual que profundiza en la biografía de Benita Galeana Lacunza. Esta muestra no solo recupera la memoria de una mujer que enfrentó la cárcel en decenas de ocasiones por sus ideales, sino que celebra las victorias tangibles que su valentía legó a los derechos políticos y laborales de las mexicanas.
El Museo Nacional de la Revolución rinde homenaje a Benita Galeana
La inauguración de esta muestra en la Galería Media Luna contó con la presencia de destacadas autoridades culturales, quienes enfatizaron la relevancia histórica de Galeana como un pilar de los movimientos sociales. Durante el acto, la directora del museo, Alejandra Hernández Utrilla, puso de relieve la tenacidad de la activista al recordar que “Quiero subrayar el trabajo que hizo Benita: toda su vida, toda su trayectoria, sus 58 veces que estuvo en la cárcel, su lucha por toda la gente, no nada más por las mujeres, pues estuvo en todos los movimientos sociales, su trayectoria es larguísima y sus logros también fueron muy grandes”.
La exhibición se deriva de un proyecto literario inconcluso de la propia Benita, el cual fue finalizado por la cronista María de Jesús Real García Figueroa. Aunque originalmente el título sugería “actos fallidos”, los organizadores decidieron renombrar la exposición como “Actos logrados” para hacer justicia a la trascendencia de su labor. Este cambio semántico busca destacar que, a pesar de la represión, la lucha de Galeana derivó en avances democráticos fundamentales que hoy son pilares de la sociedad mexicana.
Veinte fotografías capturan la esencia revolucionaria de una luchadora social
A través de un recorrido por 20 imágenes, la audiencia puede explorar no solo la faceta pública de Benita en mítines y huelgas, sino también su lado más humano y personal. La colección incluye retratos de su infancia, momentos compartidos con su esposo y una serie de objetos personales que contextualizan su militancia en el Partido Comunista Mexicano. Destaca especialmente su vestimenta, la cual siempre estuvo compuesta por prendas creadas por mujeres de pueblos originarios, reflejando su profunda congruencia y respeto por la identidad nacional.
Sobre este despliegue visual, la directora del recinto explicó la riqueza de los elementos en sala al mencionar que “Tenemos fotos de su infancia, muchas fotografías con su marido y de toda su vida. También tenemos objetos, libros del Partido Comunista y de la lucha comunista porque ella fue del Partido Comunista Entonces tenemos un contexto, tenemos algo de su ropa, porque siempre vistió ropa hecha por mujeres indígenas”. Esta combinación de arte y archivos históricos ofrece una perspectiva íntima sobre cómo sus afectos y su ideología estaban entrelazados.

Una trayectoria marcada por la defensa del sufragio femenino nacional
Benita Galeana fue una precursora indiscutible del voto femenino y una defensora incansable de los derechos laborales, impulsando beneficios como la hora de lactancia para las trabajadoras del sector público. Su vida, que comenzó en medio de la orfandad en Guerrero, se transformó en una epopeya de activismo en la capital del país, donde alzó la voz por las costureras tras el sismo de 1985 y por el sector agrario. Su figura representa la vanguardia de las mujeres que, aun sin tener voz política legal en su tiempo, forzaron la apertura democrática del país.
Al respecto, María de Jesús Real García Figueroa destacó la vigencia de su pensamiento en la actualidad al señalar que “A Benita Galeana le tocó vivir a finales del siglo XIX, principios del XX, y también le tocó la Revolución de paso, yo creo que las etapas más fuertes, más difíciles en donde las mujeres pues todavía no tenían voz ni voz y justo ella fue de las precursoras para el voto. (…) Tiene una trayectoria fuerte. Sigue siendo tan fundamental que parece que sigue viva, siguen las luchas, no nos rajamos las mujeres, siempre estamos a la vanguardia”.
Resiliencia ante la adversidad desde la infancia hasta la lucha agraria
El camino de Benita no fue sencillo, pues desde su niñez enfrentó situaciones de victimización familiar que forjaron su carácter inquebrantable. Esta resiliencia la llevó a participar en las luchas ferroviarias y a ser una pieza clave en la creación del Frente Único Pro Derechos de la Mujer en 1935. Hernández Utrilla recordó que “Benita tuvo una niñez tremenda, fue castigada constantemente por su familia, por un accidente que hubo con un sobrinito de ella y entonces fue una mujer victimizada desde su casa. (…) Ella también aceptaba el encierro de estar en la cárcel, la sacaban y todo el rollo. También estuvo en la lucha por los ferrocarrileros . estuvo en la lucha agraria, estuvo en la lucha por el voto, justo uno de sus grandes logros es que acompañó a otras luchadoras sociales para lograr el voto de las mujeres”.
La exposición permanecerá abierta al público durante dos meses, ofreciendo una oportunidad única para conocer a este referente revolucionario. El Museo Nacional de la Revolución recibe a los visitantes de martes a domingo, con entrada gratuita el último día de la semana. Esta actividad forma parte de la cartelera del festival “Tiempo de Mujeres, Festival por la Igualdad 2026”, el cual busca visibilizar las contribuciones históricas que han marcado la diferencia en la construcción de una ciudad más justa e igualitaria.

AM.MX/CV
