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municipeOAXACA, 5 septiembre (Al Momento Noticias).- Ana Lilia Hernández, directora de la Instancia Municipal de la Mujer Tlacolulense (IMMT), acusó al presidente municipal de esa localidad oaxaqueña, Pedro Ruiz González, de cualquier acto de violencia que llegara a cometerse en su contra o la de su familia, luego de que fue amenazada de muerte.

En entrevista para SemMexico, la funcionaria del municipio de Tlacolula, distante 31 kilómetros de la capital oaxaqueña, subrayó que desde la creación de la IMMT, el munícipe ha sido hostil al trabajo desarrollado, además de no proporcionar el respaldo administrativo requerido para la operación de programas institucionales.

Por su parte, Ruiz González acusó a Ana Lilia Hernández de ser la responsable de difundir en redes sociales algunos yerros suyos, como la difusión en redes sociales y medios locales del oficio mediante el cual ordenó al personal asistir al informe del senador perredista Adolfo Romero Lainas, y la reciente publicación de una fotografía en la que aparece con su esposa sosteniendo un venado muerto, animal cuya caza está prohibida.

Por lo anterior, el pasado 21 de agosto la abordó al salir de su oficina, frente al palacio municipal, para decirle: “Tú conmigo haz lo que quieras, pero con mi familia no te metas, te voy a partir tu madre, te voy a matar y voy a llegar hasta las últimas consecuencias”, le dijo el munícipe a Hernández.

A consecuencia de una carta publicada este miércoles en los medios locales, la Defensoría de Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, a través de la Defensora Especializada en Género y Equidad, a cargo de Ita Bico Cruz López, ofreció medidas cautelares a la funcionaria. En tanto, el Instituto de la Mujer Oaxaqueña la apoyará para que presente una denuncia formal contra el munícipe.

La voz de Ana Lilia Hernández se quiebra durante la entrevista: está angustiada, y aunque ha querido renunciar al cargo, no lo hace porque está segura de que nada hizo para dejar inconclusa su encomienda y abandonar su responsabilidad con las mujeres, dice.

 Nadie escucha, nadie hace nada

La Instancia Municipal de la Mujer Tlacolulense fue creada el 20 de febrero de 2014, a propuesta de la síndica municipal Elizabeth Sánchez González, de quien Ana Lilia es suplente; sin embargo, el presidente municipal y otros regidores se mostraron en desacuerdo con la medida. A Hernández le correspondía ocupar ese cargo, ya que previamente se había acordado que si ganaban la elección, las y los propietarios ocuparían cargos dentro del Cabildo, y que quienes fueran suplentes asumirían puestos en la administración pública municipal.

Finalmente, el cabildo acordó que la directora gestionaría todos los recursos que fueran necesarios y que el gobierno municipal proporcionaría sólo la oficina, sin muebles ni equipo, y el sueldo correspondiente. Con recursos gestionados ante el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), por la propia Ana Lilia Hernández, se logró equipar la oficina y efectuar algunos talleres de derechos humanos, pero debido a la falta de personal solicitó la contratación de personal administrativo y de psicólogos.

Mediante oficio, el munícipe respondió que se abstuviera de pedir personal y que dejara de meterse en asuntos que le corresponden al DIF Municipal, pues su trabajo debería concretarse a la realización de talleres de capacitación en temas de género para las autoridades y a gestionar recursos para trabajar.

Para alcanzar sus metas, en 2014 realizó un proyecto con recursos de Inmujeres y otro con la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) y organizaciones como Diversidades y no Discriminación, AC. Ese mismo año, en coordinación con la asociación civil Nuevas Estrategias de Comunicación, emprendió un trabajo para la participación política de las mujeres, con recursos que la ONG obtuvo a través del Instituto Nacional Electoral.

Sin embargo, en marzo de 2015 se difundió en redes sociales y medios locales el oficio mediante el cual Ruiz González ordenaba al personal asistir al informe del senador perredista Romero Lainas, hecho del cual el munícipe responsabilizó a la funcionaria, por lo que, en consecuencia, se negó a firmar un proyecto para que fuera aprobado por Inmujeres y retrasó los trámites, dejando al municipio sin ese apoyo.

Desde el principio, Ana Lilia ha realizado las gestiones a contracorriente; el resto de los directores del gobierno municipal la relegaron, y se crearon dos cuentas de Facebook para atacarla, acusándola de “machorra”, “lesbiana” y de ser la pareja de la síndica municipal, entre otras muchas ofensas discriminatorias proferidas incluso en contra de su familia, que bien podrían provenir del gobierno municipal.

 El Congreso está “muy ocupado”

Frente a la actitud del munícipe, la directora de la Instancia Municipal de la Mujer Tlacolulense solicitó la intervención del Congreso del Estado, pidiendo se iniciara proceso administrativo “por faltas que considero cometió el presidente municipal como servidor público”; sin embargo, no tuvo una respuesta oportuna, por lo que se amparó para que la diputación le diera una respuesta.

En junio pasado le informaron que el caso había sido turnado a la Comisión Instructora, a cargo de la diputada María Luisa Matus Fuentes, por lo que acudió a las instalaciones de la Cámara de Diputados, en el municipio de San Raymundo Jalpan; ahí el asesor técnico de la diputada priista respondió que no habían podido atender su petición porque estaban muy ocupados en otros asuntos prioritarios, como el proceso electoral de junio pasado y la elección de quienes integrarían el Consejo del Instituto de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales, lo que finalmente ocurrió la madrugada de este miércoles. También le pidió que “esperara un poquito y que con toda seguridad tendría una respuesta el 7 de septiembre próximo”.

En realidad a las y los diputados de Oaxaca no les interesa lo que pase con este caso, y creen que lo que sucede en Tlacolula no es grave ni mucho menos prioritario, “sin embargo, hoy temo por mi vida”, señala la entrevistada, quien no alcanza a entender la omisión de quienes integran la LXII Legislatura local.

 Pedir atención “es como pedir limosna”

Hernández también acudió ante la responsable de la Comisión Legislativa de Igualdad de Género, Zoila José Juan, quien no la atendió “porque iba a una reunión urgente”; su secretaria particular le informó que la buscarían, pero hasta ahora no ha recibido respuesta de la diputada perredista.

“Para mí la falta de respuesta de las y los legisladores ha sido un martirio, es como pedir limosna, me siento impotente y muy mal, pues el problema ha ido creciendo porque el presidente municipal se siente protegido”. Añadió que quienes laboran en instancias municipales de la mujer están desprotegidas, descobijadas; los presidentes municipales no consideran importantes estas dependencias, ni ven necesario crear las regidurías de igualdad, porque “como dice el presidente de Tlacolula, la gente no quiere eso, la gente pensará que es un elefante blanco, la gente quiere obras”, aunque nosotras sabemos que sí se requieren porque las mujeres viven todo tipo de violencia. “Si nosotras que estamos en la función pública somos violentadas, imagínese las demás”.

 Descuentos por gastos de campaña

Por otra parte, Ana Lilia denunció que durante la campaña política por la presidencia municipal en 2013, Pedro Ruiz González exigió dinero para los gastos de campaña a las y los integrantes de la planilla. Los propietarios debían aportar 20 mil pesos, y los suplentes 10 mil. “Yo me negué porque no tenía ese dinero, sin embargo, dijo que no importaba, que cuando ganara la elección ya tendríamos trabajo, y de ahí se cobraría”.

Así lo han hecho: hasta ahora Ana Lilia Hernández ha debido pagar cada quincena la cantidad de 500 pesos, y de 20 pagos le restan seis; además, cuando exigió recibo por el pago desencadenó otro motivo para ser considerada indeseable.

 Cuentas pendientes

Cabe señalar que en 2014, el munícipe tlacolulense Ruiz González fue acusado por la hoy síndica municipal Elizabeth Sánchez González de no respetar el orden de la planilla y de excluirla por unos meses de la sindicatura. Por su cuenta y riesgo decidió imponer en la Sindicatura a un hombre, y la síndica, segunda en la planilla del PRD que ganó las elecciones en 2013, fue enviada al quinto lugar como regidora de mercados, por lo que interpuso un recurso de protección de derechos políticos ante el Tribunal Estatal Electoral de Oaxaca, mismo que en abril declaró que debía ser restablecida en su cargo como Síndica Municipal, lo que ocurrió en mayo de 2014.

AMN.MX/ym

 

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