Alejandra Munguía Cambrán
- Llegó al INE con la bendición del diosito de a peso.
- Taddei se fue, pero no es una absolución.
- AHORA SI SE VOLARON LA BARDA. Para alguien que conoce la vergüenza debe ser horrible terminar una carrera rodeada de escándalos, señalamientos de corrupción y ventaneada por calenturienta, pero son los de Morena los que deben estar más preocupados porque su árbitro electoral incondicional se le cayó, claro, solo es un traspié porque pronto encontrarán otro que se someta a ellos, sobre todo ante la cercanía de las elecciones del 2027. Lupe Taddei se va pero el tremendo y vergonzoso oso que hizo la perseguirá de por vida y espero que no sea una millonaria libre porque su renuncia no es una absolución. Ahora, no se debe olvidar que esa mujer llegó a la presidencia del INE con la bendición del diosito de a peso, López Obrador, y hay que reconocerle que cumplió con su trabajo, sacar las elecciones del 2024; ayudar a crear una sobre representación en la Cámara de Diputados; hacerse de la vista gorda con las campañas anticipadas de las corcholatas y validar a los jueces del acordeón. Lo más triste es que conociendo a la FGR esto se va a quedar en el olvido a pesar de que los señalamientos, las imágenes, las investigaciones periodísticas y la intervención de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) convirtieron lo sucedido en el mayor escándalo hasta el momento del INE, el cual, tiene el sello y la firma de la cuarta transformación. La mujer honesta, íntegra y profesional de López Obrador, resultó lo peor de lo peor hasta el momento, definitivamente se superan todos los días. La ASF informó que abrió una investigación de oficio sobre presuntas irregularidades relacionadas con contrataciones del INE y que ya cuenta con indicios sobre posibles conflictos de interés, colusión y triangulación de recursos. La investigación abarca también a proveedores, personas servidoras públicas y organismos electorales locales que pudieran estar relacionados con los hechos. Todo bien hasta aquí, a no ser porque el órgano fiscalizador comenzó a investigar cuando ya no le quedó de otra, cuando el asunto ya había adquirido una enorme dimensión pública.
- RENUNCIAR ES LO MENOS QUE PODÍA HACER, PERO ESO NO LA ABSUELVE. Lupe Taddei anunció su salida argumentando que debía proteger al Instituto (¡tan linda ella!), y permitirle continuar con su misión constitucional. También reconoció que su decisión no releva a nadie de esclarecer los hechos que deban investigarse, eso es más que evidente. Renunciar es lo menos que podía hacer ante todos los trapos sucios que le sacaron, pero eso no es una disculpa y mucho menos una absolución. Para devolverle una poquita de credibilidad al INE, se deben revisar los contratos, determinar si existieron conflictos de interés, establecer quién autorizó qué y verificar si se utilizaron recursos públicos de manera irregular y actuar en consecuencia en contra del o los responsables. Por lo menos en este caso hubo renuncia, porque hay muchos otros que la ameritan y ahí siguen. Taddei se fue, aunque no hay nada claro aún. ¡Ay como son!, pero que responda quien tenga que hacerlo, porque aunque Morena siente que el INE le pertenece no es así.
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