Alejandra Munguía Cambrán
- No es solo hacer trampa para entrar a la universidad, es empezar a construir una mentira.
- Me pongo de pie, Daniel Álvarez.
- NI DUDARLO. Si hay alguien con toda la autoridad moral para cuestionar los fraudes cometidos por los estudiantes en el examen de admisión, definitivamente es la ministra Yasmín Esquivel, ella solamente presentó una tesis que no le pertenece con cero consecuencias, entonces, obviamente, es el mejor ejemplo para los aspirantes a la UNAM que hicieron trampa de que no importa, se puede vivir y continuar tu camino con la vergüenza a cuestas. No vayan a creer que es contradictorio exigir honestidad académica a los jóvenes y tener como referente a una ministra cuya trayectoria quedó marcada por el plagio de su tesis, ¡para nada! Lo que si debe preocupar, no tanto a las autoridades sino a los mismos chavos que lo hicieron es que no se puede ni se debe minimizar su atajo, porque hacer trampa para ingresar a la universidad dice mucho de los valores con los que pretenden construir su futuro. Y no crean que me asusto, alguna vez también lo hice, claro no tan descaradamente para copiar todo un examen, pero si en alguna respuesta en la que me atoré y no me enorgullece. Pero regresando al tema de Jasmín Esquivel, definitivamente es la persona adecuada para hacerles ver que hacer trampa está mal, porque ella sabe perfectamente lo que significa apropiarse de un trabajo académico ajeno y, aun así, continuar con absoluta normalidad por la vida institucional del país. Los estudiantes hicieron chanchullo en un examen para intentar conseguir un lugar en la universidad. La ministra, en cambio, presentó como propia una tesis que contenía fragmentos sustanciales de trabajos anteriores. Y mientras a los primeros les pueden cerrar la puerta de la educación superior, la segunda terminó sentada en la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Ya fuera de la chanza, hacer trampa en un examen de admisión no es peccata minuta, porque se trata de jóvenes que están intentando entrar a una institución educativa para prepararse profesionalmente y que, antes siquiera de comenzar su carrera, ya descubrieron que el atajo puede ser más atractivo que el esfuerzo. Quien copia para entrar a la universidad no solamente hace trampa para obtener un lugar, también empieza a construir su futuro sobre una mentira. No me agradezcan el consejo, fue con todo gusto.
- HASTA EL ASTERISCO LES ARDIÓ. No saben cómo he disfrutado la puntada de la presidenta del PAN en Chihuahua, Daniel Álvarez, vaya que hizo rabiar a los chairos quienes están que sacan espuma por la bocina cuando decidió difundir espectaculares con la frase: “MUERTE Y MORENA ES LO MISMO”, lo cual es más que cierto. Son tan cínicos que la cantada de sus verdades no les preocupó mucho, sino saber quién pagó por la propaganda, pero también son tarugos porque en los espectaculares se ve el número de folio del INE y trataron de responsabilizar a la gobernadora Maru Campos. Bueno fue la analfabeta de Andrea Chávez, si esa que desde hace meses hace campaña con recursos de sepa dónde e indignadísima preguntó en que gasta la mandataria estatal “el dinero de los chihuahuenses”. La frase apareció en espectaculares en Chihuahua y Ciudad Juárez, ambos espacios cuentan con folio del INE, por lo tanto, se pagó con la prerrogativas del PAN y no se trata precisamente de un grafiti clandestino pintado a las tres de la mañana por algún militante con demasiado tiempo libre. A los morenacos les ardió hasta el fundillo e hicieron lo único que saben indignarse, levantar una queja de 62 páginas y una solicitud de medidas cautelares para intentar retirar los espectaculares, lo cual aunque suceda ya dio vuelta. Me pongo de pie, Daniel Álvarez.
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