Alejandra Munguía Cambrán
- Cuando se pierden once puntos de aprobación en cinco meses, el dato merece algo más que silencio.
- Podrán multar, prohibir, censurar, encarcelar pero la percepción no cambiará y MORENA, es y será un “NarcoPartido.
- EN CAÍDA LIBRE. Aun cuando la calca tilica y flaca quiere mantener esas sonrisita de aquí no pasa nada, somos un país donde la dicha, la felicidad y la prosperidad están a la orden del día, la gente (léase chairos), me ama y me adora a pesar de todas las tarugadas, mentiras, tomadas de pelo y medidas desesperadas que salen diariamente de mi gran bocina, pero sobre todo de mi protección contra viento y marea a los políticos señalados por EEUU de estar coludidos con el crimen organizado, la realidad es muy diferente. De acuerdo con un indicador demoscópico de respaldo ciudadano hacia la titular del Poder Ejecutivo (en este caso la encargada de despacho de la presidencia en turno), llamado “Acuerdo Presidencial” (voy a anexarles la estadística), la aprobación de Claudia Sheinbaum pasó de 60% en febrero a 49% en julio de 2026, mientras que su desaprobación subió de 28% a 38%. Es una caída de 11 puntos en cinco meses, un deterioro político significativo que merece mi júbilo y regocijo, además de una pequeña luz al final del túnel. Mientras la doña presume indicadores económicos, programas sociales y giras multitudinarias, evita hablar de aquello que empieza a pesar en el ánimo ciudadano: la violencia que no cede, las desapariciones, los escándalos políticos, la creciente percepción de impunidad y la sensación de que los problemas se administran con propaganda o se pintan de morado, antes que con resultados. Desde el día uno les ha dicho a quienes quieren escucharla (en lo personal sigo con esa linda tradición de no dañar mi salud mental con las marraneras desde hace casi ocho años), que su antecesor dejó al país más que grandioso y que todo marcha sobre ruedas, pero sobre todo, que conserva el respaldo de quienes quieren una transformación y que solamente mienten y critican porque perdieron sus privilegios. Pero ¡diablos!, olvidan un pequeño detalle, las encuestas que no han comprado rompen sus discursos oficiales. Y claro, es entendible, destacan lo que les conviene y esconden lo que no, lo mismo van a hacer con los medios que no hablan maravillas de ellos, pero ese será tema para otra columna. Cuando una presidente pierde once puntos de aprobación en cinco meses, el dato es para pitorrearse hasta el cansancio y creer que hay un Dios.

- NI DIOS PADRE SE LOS QUITA. Mucho menos el INE aunque lo prohíba, sancione, o se pare de pestañas. Morena es y seguirá siendo un #NarcoPartido conformado por “NarcoPolíticos, encabezados y protegidos por un “NarcoPoder. La neta del planeta, que es precisamente la que no quieren aceptar, pero Mario Delgado si lo ve en su justa dimensión y reconoce, hay ya un costo político alarmante. El verdadero problema para Morena no es que se le conozca como un “narcopartido”, sino que la ciudadanía comenzó a considerar verosímil ese señalamiento y ya trascendió fronteras. Para el político republicano, representante del estado de Florida en la Cámara de Representantes de EEUU desde el 2021, así como para miles de mexicanos, Morena, es un narcopartido y dice que hay evidencia para demostrarlo. El INE podrá ordenar retirar publicaciones, multar, limitar, censurar, pero la percepción ciudadana (tan importante para ellos cuando se trata de seguridad) no cambiará.
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