Alejandra Munguía Cambrán
- Pese a la oposición vecinal, por las cachas de Montoya, los parquímetros van porque van.
- Queda muy poco tiempo y la mayoría aún no se ha registrado.
- MÁS PRONTO CAE UN BODOQUE POR MENTIROSO. Si según el bodoque de Isaac Montoya, alcalde de Naucalpan (por cierto le están echando ganitas en su cambio de imagen para que se vea menos pandroso y desaseado, pero que aunque la mona se vista de seda mona se queda), los vecinos de Satélite fueron consultados (seguramente de esas reuniones que hacen con tres pelados afines a ellos) y aceptaron la instalación de parquímetros y por ello se aprobó en sesión de cabildo (¡claro! donde la mayoría son morenistas y nada más levantan la mano como títeres porque hasta donde recuerdo ninguno de los regidores de la oposición asistentes –porque también faltaron varios-, lo hicieron), ¿por qué ahora hay una creciente resistencia a la instalación de los tragamonedas? Lo que fue presentado como un proyecto con respaldo ciudadano enfrenta una movilización abierta de vecinos y comerciantes de Ciudad Satélite, quienes solamente se están desgastando porque ya el alcalde dijo que chillen o pataleen los parquímetros van por sus prietos y chairos tanates. La semana pasada, hubo un bloqueo en Circuito Economistas por parte de satelucos y comerciantes de la Zona Azul, quienes exigieron la cancelación del proyecto y cuestionaron la falta de información sobre su implementación. Este asunto no es el primer conflicto de participación ciudadana que enfrenta la administración de Montoya, pero sí en una zona tradicionalmente activa y con capacidad de influencia mediática. La narrativa oficial de que existía consenso vecinal está siendo cuestionada públicamente por los propios residentes. Cierto, ya fueron recibidos por la directora de Gobierno, Rosalba Gualito, que eso y nada es lo mismo, pues la ñora les hizo saber qué solamente escuchará a los comerciantes, los vecinos pueden agarrar su sombrero, su bastón y retirarse a pesar de que ellos también resultan afectados. Entonces, ¿cuál apertura al diálogo?, claro, sabemos que el gobierno de Isaac Montoya es represor ya lo demostró en Río Hondo. Mientras tanto, esta administración y la empresa operadora continúan con el balizamiento de cajones y mantienen el calendario para arrancar la primera etapa en la Zona Azul durante las próximas semanas. Este tema ya dejó de ser un asunto de movilidad para convertirse en un conflicto de legitimidad. El discurso oficial sigue centrado en el ordenamiento vial, pero la narrativa ciudadana está migrando hacia “falta de consulta”, “afán recaudatorio” y “cobro a residentes”. Hay que recordar que el gobierno del morenista no les da un peso en obras de infraestructura a las zonas residenciales, pero eso sí, los exprime a más no poder, primero con las infracciones de tránsito que han resultado un jugoso negocio pues los elementos no salen de Satélite y ahora con los parquímetros, total, ahí nadie vota por ellos, así que le da lo mismo.
- ¡UY QUÉ NERVIOS! Comenzó a circular en redes un aviso de que se suspendía el registro de las líneas celulares activas en México y sépanse una cosa, nel pastel, el plazo vence el próximo 30 de junio; la calca tilica y flaca no va a dar a torcer su huesudo brazo, por lo que quienes no lo hemos hecho y no tenemos la más mínima intención, veremos nuestra línea suspendida a partir del 1 de julio, pudiendo solo hacer llamadas de emergencia al 911, ¡chale nunca lo he hecho¡ Por supuesto que la industria móvil solicitó cancelarlo, argumentando que costará más de 4 mil millones de pesos a los operadores y que el padrón sin datos biométricos será inútil para frenar delitos, pero a la calca le valió. De las 144.5 millones de líneas activas en el país, apenas 30.2 millones han completado el trámite. Queda muy poco tiempo y la mayoría aún no se ha registrado, ¡uy que nervios!
- Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de la plataforma informativa”. Derechos reservados©.




