Alejandra Munguía Cambrán
⦁ El primero de febrero se incrementó la UMA.
⦁ ¿Por y para qué quiere reelegirse Montoya?
⦁ INCREMENTOS DESCONOCIDOS PARA MUCHOS PERO QUE IMPACTAN A LOS BOLSILLOS. Aunque para la gran mayoría de nosotros los mortales la Unidad de Medida y Actualización (UMA) es totalmente desconocida el incremento que sufrió a partir del primero de febrero impactará en los bolsillos de los mexicanos, pues de ésta dependen los costos de multas, aportaciones (el servicio de agua potable, por ejemplo), pensiones, derechos y trámites, incluida las verificaciones. La UMA comenzó a usarse para cálculos legales a partir del febrero de 2016 y desde entonces, el INEGI lo actualiza cada año conforme a la inflación, en esta ocasión irá de 113.14 pesos a 117.31 pesos, de 3.69 pesos más que en 2025. Les voy a poner un sencillo ejemplo, el Organismo Público Descentralizado para la Prestación de los Servicios de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Naucalpan (OAPAS) cada año sale con el choro de que no incrementará las tarifas solo las ajustará de acuerdo al aumento de la UMA, entonces, si se irán al alza. Durante muchísimo tiempo era el salario mínimo el que se utilizaba como referencia en multas de tránsito, créditos del INFONAVIT (por ejemplo), cuotas del IMSS, impuestos, prestaciones, entre otros; sin embargo, cada vez que se quería aumentar el salario mínimo, también subían automáticamente multas y obligaciones, lo que frenaba mejoras salariales, como podrán darse cuenta sigue habiendo incrementos. La idea original no era mala, desvincular el salario mínimo de multas y obligaciones, para que pudiera subir sin encarecer todo, pero como sucede con el paso del tiempo y el mal uso que se le da, la UMA empezó a emplearse en cosas donde afecta directamente a las personas, especialmente en pensiones y jubilaciones y ahora resulta que las percepciones han subido mucho más rápido que la unidad, lo que provoca asignaciones menores para muchas personas, sobre todo jubilados del IMSS. La UMA se ajusta conforme a la inflación y responde a criterios técnicos. El problema es que éstos (los criterios) no siempre van de acuerdo con la realidad económica de la gente. En un contexto donde el costo de la vida sigue presionando —alimentos, renta, transporte, servicios— cualquier incremento en pagos obligatorios se siente de inmediato en el bolsillo. Y nada más para ponerse otro ejemplo, estacionarse en lugares prohibidos, la sanción es de 10 a 30 UMAS, pasarán de 1,131.4 a 1,173.1 y 3,402 a 3519.3, respectivamente.
⦁ ¿POR Y PARA QUÉ REELEGIRSE? Cuando la expresidenta municipal de Naucalpan, Angélica Moya, externó su deseo de reelegirse no lo hizo nada más para demostrar que sus chicharrones eran los que tronaban ¡no!, ella realmente (y me consta) siente un inmenso amor y compromiso con sus vecinos y ¡sí!, quería dar continuidad a todas las acciones que comenzó a implementar y que inicialmente se vieron obstaculizadas por el enorme quebranto económico que encontró, además, cuando lo anunció fue respetando los tiempos y formas, no dos años antes como lo hizo ahora Isaac Montoya, a quién de verdad pregunto ¿para qué reelegirse?; ¿para seguir saqueando al municipio?; ¿para continuar dándole en el traste?, si es más que evidente que lo que menos le interesa es esa ciudad. Creo no equivocarme si afirmó que es más cuestión de ego y soberbia, lo ha demostrado con la colocación de cientos de mantas por todo el territorio municipal donde, supuestamente, los vecinos le agradecen, nada más que no dice quienes, porque, yo no tengo nada que agradecerle y mucho menos por su mediocre trabajo engaña bobos. Naucalpan estaría mil veces mejor sin él. Se tenía que decir y se dijo.
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