Alejandra Munguía Cambrán
⦁ Sin duda, México no es Venezuela…aún.
⦁ De las fiestas de espuma y los montajes, a la corrupción policíaca en Naucalpan.
⦁ AÚN. Eso es seguro, México no es Venezuela…aún; tampoco Claudia Sheinbaum es Maduro…aún, pero de que el país se perfila para eso, no cabe la menor duda: inexistente la libre expresión; persecución a castigo a quienes no piensa igual que los cuatreros; desaparición de siete órganos autónomos en esta administración; sumisión del poder legislativo y judicial al ejecutivo; violación a la privacidad de la gente al tener acceso a sus teléfonos móviles; opacidad en el manejo de recursos; enriquecimiento de familiares y amigos de aquellos que presumen austeridad. ¿Quieren qué le siga o ya con eso tienen?, para darse cuenta de que estamos a nada de tener una dictadura. Venezuela no se convirtió en 7 años (tiempo que Morena lleva trabajando en ello), en lo que es ahora. Fue una transición de varios años, gradual, asquerosamente bien pensada durante casi dos décadas. Todo comenzó con el triunfo en las elecciones presidenciales de Hugo Chávez en 1998. Al año siguiente, promovió una Asamblea Constituyente que reemplazó la Constitución de 1961 por una nueva que concentró más poder en el Ejecutivo y debilitó contrapesos institucionales, ¿les suena?, fue el inicio de la desaparición de la democracia al debilitar instituciones claves, como el Congreso del país venezolano (aquí con una mayoría aplastante en la Cámara de Diputados y Senadores –y vaya qué personajes-); el Poder Judicial (en México, con jueces a modo y elegidos por acordeón); así como organismos autónomos (como el INE aquí, por ejemplo). Durante los siguientes años, Chávez sometió el sistema de partidos tradicionales y comenzó a controlar instituciones como la Corte Suprema y el Consejo Nacional Electoral, ¿les recuerda algo? Fue con Nicolás Maduro, cuando vino lo peor, pero había ya camino andado. Si lo anterior lo trasladamos a México, López Obrador comenzó y continúa utilizando a Sheinbaum. En el 2013, Maduro asumió la presidencia y todo empeoró. Venezuela se convirtió en un régimen autoritario. Entonces, Joaquín López Dóriga, tiene razón, México no es Venezuela y Sheinbaum no es Maduro porque ganó las elecciones (aunque pondría en duda eso de que la señora lo hizo sin hacer chanchullo), pero le faltó agregar la palabra que describe una realidad innegable…AÚN; en lo que sí está totalmente equivocado es en eso de que debemos unirnos a ella, habló por mí no como la mayoría que dice los mexicanos opinamos, no hay manera, si saben contar, no cuenten conmigo.
⦁ NO CABE DUDA, CRECE SU FAMA A NIVEL NACIONAL. Isaac Montoya, presidente municipal de Naucalpan, no sólo es ya famoso a nivel nacional por los reventones de espuma que organiza o por los montajes que realiza para justificar la desaparición de una joven, que por cierto, sigue sin aparecer; ahora un video de Fuerza Informativa Azteca, evidencia la corrupción de su intachable y ética Guardia Municipal. ¡Y vaya! que recorrió el país en tiempo récord, lo que no debe tener nada contento el edil, pero ni así, tuvo los suficientes tanates para salir a dar la cara. Debería ver el lado bueno, eso le sale gratis y no tiene que pagar encuestas para que le endulcen el enorme ego que tiene, aunque sea la comidilla del país. Él y su oficina de Comunicación Social, creyeron que con un escueto y vacío posicionamiento oficial era suficiente. No había mucho que decir, una imagen dice más que mil palabras.
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