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CIUDAD DE MÉXICO, 30 de noviembre (Al Momento Noticias).- Para aquellas personas con depresión severa, que ya han usado todos los medicamentos y terapias disponibles sin resultado efectivo, existe una alternativa: el marcapasos cerebral.

Se coloca el dispositivo mediante una cirugía estereotáctica funcional, la cual se utiliza desde hace 10 años para mejorar los síntomas de la enfermedad de Parkinson y la epilepsia.

Médicos encargados de colocar el marcapasos cerebral en el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre del ISSSTE Foto: La Jornada
Médicos encargados de colocar el marcapasos cerebral en el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre del ISSSTE
Foto: La Jornada

En México, esta técnica quirúrgica, que se realiza con el paciente despierto, solo se practica en el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

El jefe de la División de Neurociencias del nosocomio, Manuel Hernández Salazar, explicó que luego de decenas de años de investigación a escala mundial se ha podido tener más información del cerebro, sus diferentes áreas y las funciones en las que están involucradas.

Hace apenas cuatro años concluyeron los experimentos con la neurocirugía para el tratamiento de la depresión resistente a medicamentos y terapias, y se introdujo como nueva opción para pacientes en condición de tal gravedad a causa de la desesperanza, que su vida corre peligro, informó el especialista.

Detalló que este tratamiento consiste en colocar un dispositivo en la zona profunda del cerebro, en el llamado núcleo accumbens, y en el área específica donde los estudios de imagen ubican el daño.

La prótesis neurocibernética mide sólo 12 milímetros de largo. Es un marcapasos con cuatro electrodos que genera una corriente de electricidad, la cual inhibe la zona disfuncional, señaló Hernández Salazar.

Puntualizó que a diferencia de las terapias electroconvulsivas, que consisten en aplicar una descarga de corriente eléctrica a todo el órgano, el dispositivo funciona en un área específica del cerebro y con el voltaje estrictamente necesario para lograr el efecto deseado: que el paciente sonría y deje de sentirse triste.

Al colocarlo, los médicos hacen pruebas para comprobar que el aparato funciona; por lo que la sensación de bienestar que reporta el enfermo se corrobora mediante estudios electroencefalográficos.

El dispositivo se conecta a una fuente de energía (pila), que se coloca en la zona debajo de la clavícula, de la misma manera en que se hace con los marcapasos para cardiópatas.

El procedimiento se empezó a realizar en el Centro Médico 20 de Noviembre en 2010 y desde entonces se intervinieron a 16 pacientes de entre 19 y 74 años de edad, todos ellos tenían depresión severa y eran resistentes a los medicamentos y terapias sicológicas disponibles.

A decir del médico, en todos hay mejoría de los síntomas y la recuperación de sus vidas. Vuelven a ser funcionales y, de acuerdo con el criterio de los siquiatras que les dan seguimiento, mantienen algún tratamiento farmacológico y eventualmente pueden dejar de tomarlo.

Para ser candidatos a la cirugía se debe cumplir varios requisitos, entre ellos tener dos años de haber sido diagnosticados con depresión por dos médicos siquiatras, que hayan pasado por cuatro terapias farmacológicas, incluso las más innovadoras, así como haber estado en terapias sicológicas.

Por ahora, añadió el experto, las investigaciones continúan para localizar con mayor precisión el circuito neuronal afectado, para apagarlo y de esa forma curar en definitiva la depresión.

AMN.MX/dsc/bhr

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