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corridottgueroCIUDAD DE MÉXICO, 16 de junio (Al Momento Noticias).- “En tierras de Nayarit fue donde cayó el avión iba pa’ Guadalajara procedente de Obregón, trasladaban al Güero Palma, un respetable señor”, dice el corrido de El Güero Palma interpretado por el grupo musical Los Tucanes de Tijuana.

Se trata de uno de tantos corridos que se compusieron en honor a Héctor Luis Salazar Palma, capo de La Noria, municipio de Mocorito, Sinaloa, quien se convirtió en un icono del narcotráfico en México, incluso tras su detención en 1995.

Su historia fue inspiración no sólo de narcocorridos, también de un sinfín de publicaciones donde se enaltecía al hombre que pasó de un robacoches, a sicario y líder del Cártel de Sinaloa, junto con “El Chapo” Guzmán, a finales de la década de los 80 y principio de los 90.

“Le achacan todas las broncas habidas y por haber, no se pasen de la raya porque  no está muerto el rey”, cantan los Tucanes de Tijuana con un fondo musical lleno de sonidos policiacos y entrevistas al narcotraficante.

Salazar Palma se convirtió en jefe de sicarios de Miguel Ángel Félix Gallardo, de quién logró ganarse su confianza para traicionarlo posteriormente y pelearle la plaza.

“Hay muchos involucrados con la detención del güero, el hombre más poderoso que nunca conoció el miedo, el país casi era suyo, lo recorría por el cielo”, narra el corrido.

Al ser jefe de sicarios surgió su alianza con El Chapo Guzmán, con quien creó el Cártel del Pacífico y juntos entablaron una guerra en contra de los hermanos Arellano Félix y su Cártel de Tijuana.

“Pistola escuadra en el cinto con cachas de pedrería, caballos pura sangre, piteada de oro la silla, corvet del año seguido por policías”, describen Los Tucanes de Tijuana.

En medio de esa sangrienta disputa que se dio el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, en el aeropuerto de Guadalajara, Jalisco, en 1993.

Con la muerte del capo Manuel Salcido y el encarcelamiento de Félix Gallardo, “El Güero” y “El Chapo” consolidaron su organización criminal.

“No estén tranquilos señores que el cuento aquí no se ha acabado, las órdenes son las mismas sigan al pie de la raya, hagan ya su testamento puede explotarles la almohada”, concluye la letra del corrido.

AMN.MX/pp

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