CIUDAD DE MÉXICO.- Los países árabes ofrecen oportunidades de diversificación para la oferta agroalimentaria mexicana. En diversos mercados, la demanda de alimentos importados responde a factores como el crecimiento poblacional, la urbanización y las características de la producción local, mientras que México cuenta con una oferta exportable amplia y experiencia en los mercados internacionales.
“La región representa una oportunidad estratégica para impulsar la diversificación de las exportaciones mexicanas. Se trata de mercados con una creciente demanda de alimentos y una alta dependencia de importaciones donde México puede aportar calidad, capacidad productiva y experiencia exportadora”, señaló Mariana Tuma, presidenta de la Cámara Árabe Mexicana de Industria y Comercio (CAMIC).
De acuerdo con los datos más recientes disponibles de la Organización Mundial de Comercio (OMC), México ocupaba en 2024 la quinta posición entre los mayores exportadores de productos del campo a nivel mundial. Contar con una oferta de alimentos grande y variada, permite a México adentrarse a mercados cuyos productos tienen una alta demanda.
A su vez, los países árabes han incrementado sus importaciones de alimentos como resultado del crecimiento de su población, el aumento del turismo, la urbanización y la limitada disponibilidad de tierras agrícolas en gran parte de la región.
“El reto ahora es acercar la oferta agroalimentaria mexicana a las necesidades de estos mercados y construir relaciones comerciales de largo plazo”, agregó Tuma.
Dentro de la oferta agroalimentaria mexicana existen categorías con posibilidades de ampliar su presencia en distintos mercados árabes, entre ellas frutas y hortalizas frescas, garbanzo y determinados alimentos procesados. De hecho, entre los productos más exportados por México a esa región se encuentran: aguacate, berries, limón y snacks saludables.
La creciente demanda de opciones saludables, productos premium e ingredientes naturales también favorece la entrada de alimentos con mayor valor agregado.
Sin embargo, el primer paso para exportar a estos mercados es identificar las oportunidades de manera específica en cada país. Entre los aspectos que las empresas mexicanas deben considerar destacan las condiciones de acceso, el marco regulatorio, los canales de distribución y los hábitos de consumo, ya que estos factores varían entre mercados y pueden determinar la viabilidad comercial de un producto.
“Los países árabes representan una oportunidad real para que México diversifique sus exportaciones agroalimentarias y amplíe su presencia internacional. Con una estrategia adecuada y una visión de largo plazo, las empresas mexicanas tienen el potencial de consolidarse en mercados con una demanda creciente y perspectivas favorables para el comercio de alimentos”, concluyó Tuma.
Desde la CAMIC, consideramos que el éxito en estos mercados depende de una estrategia bien informada y adaptada a cada país. Identificar las oportunidades con mayor potencial, comprender las condiciones comerciales y establecer relaciones con socios confiables son factores clave para construir una presencia sólida y sostenible en el largo plazo.
AM.MX/lm


