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Amando Arroyo Esquivel/

 

SenadoFinalmente se lograron los consensos. Las tensiones entre las fracciones parlamentarias cedieron y ahora nuestro régimen electoral cuenta con leyes generales congruentes con las disposiciones constitucionales. Hay que reconocer que los legisladores hicieron un gran esfuerzo para darle congruencia al nuevo diseño institucional de nuestra democracia. Particularmente con lo incluido en los artículos transitorios del decreto aprobado el pasado 15 de mayo.

 

En efecto, con 113 votos a favor y 7 en contra, se aprobaron en el Senado la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LEGIPE) y la Ley General de Partidos Políticos; mientras que en la cámara de diputados, la aprobación se logró con 381 votos a favor, 62 en contra y 11 abstenciones. Esta votación implica que el consenso sobre nuestras leyes secundarias fue de un 94.2% de senadores y un 83.9% de diputados, nivel muy aceptable y cercano a la unanimidad que menciona Bobbio como idónea para la aprobación de las reglas del juego democrático.

 

Otra buena noticia de este consenso legislativo es el contenido de los artículos transitorios. En ellos, se previeron escenarios de instrumentación que contribuirán decisivamente a la viabilidad del nuevo régimen electoral. Se establecieron tiempos razonables para los nombramientos de los consejeros electorales de los OPLEs[1], la vigencia de la credencial para votar, la adecuación de los reglamentos internos del Instituto Nacional Electoral (INE), así como para la integración del Servicio Profesional Electoral Nacional, entre otros.

 

Por ello, creo que la mejor forma de acercarnos a las nuevas disposiciones electorales es a través de los transitorios. Veamos los principales aspectos que debemos tener presentes con la entrada en vigor del LEGIPE:

 

  1. Las credenciales para votar seguirán vigentes hasta la fecha de su vencimiento, independientemente de que puedan ser renovadas por extravío o cambio de domicilio.

 

  1. Se otorga un plazo de 180 días al INE, a partir de la publicación del LEGIPE en el Diario Oficial de la Federación, para hacer efectivas las disposiciones de esta Ley y expedir los reglamentos correspondientes.

 

  1. Las elecciones federales y locales (ordinarias) que se celebrarán el primer domingo de junio del 2015 iniciarán en la primera semana de octubre de 2014.

 

  1. La designación de los consejeros electorales de los OPLEs en las entidades que tengan elección local en 2015 deberá concluir a más tardar el 30 de septiembre de 2014 y la de los consejeros de los OPLEs en las otras entidades, antes de que inicie su siguiente proceso electoral.

 

  1. El encargo de los consejeros de los OPLEs tendrá un periodo escalonado, similar al de los conejeros del INE: tres consejeros durarán en su encargo tres años; tres durarán seis años, y uno durará siete años.

 

  1. La conformación del Servicio Profesional Electoral Nacional se regirá con base en lo que disponga el Estatuto respectivo que deberá ser aprobado por el INE a más tardar el 31 de octubre del año 2015.

 

  1. Las funciones de capacitación electoral, ubicación de casillas y designación de funcionarios de mesa directiva para los procesos electorales locales, conferidas a los OPLEs se mantendrán delegadas hasta que no sean reasumidas por la mayoría del Consejo General del INE.

 

  1. Las elecciones federales y locales de 2018, en las que elegiremos al Presidente de la República y a la totalidad del Congreso de la Unión, se realizarán el primer domingo de julio (es decir igual que en 2012).

 

  1. El Consejo General del INE podrá ajustar los plazos establecidos en la LEGIPE con la finalidad de garantizar la adecuada ejecución de las atribuciones, actividades y procedimientos establecidos en dicha ley general.

 

  1. Todos los asuntos (fiscalización, procedimientos sancionadores, juicios de protección de los derechos políticos electorales, del servicio profesional, etcétera) que estén proceso deberán concluir conforme a las leyes vigentes al momento de que se inició el asunto, por lo que no habrá retroactividad de la nueva ley.

 

Sin duda estos transitorios son como una bocanada de aire puro para los trabajos preparatorios, reglamentarios y técnicos del INE.

 

Esperemos que la viabilidad que le imprimirán al nuevo régimen electoral las disposiciones transitorias y el nivel de aprobación de la LEGIPE tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados, anuncien un comportamiento electoral verdaderamente democrático en los próximos años. De ser así, nuestros próximos procesos electorales se caracterizarán por el respeto a los resultados, por la aceptación de la derrota, por la ausencia de contendientes que pretendan ganar en la opinión pública lo que no ganaron en las urnas, y por adecuaciones mínimas al diseño constitucional de nuestra democracia ¿Será? Ya veremos.

 

[1] Es relevante que nos familiaricemos con la expresión OPLEs que son las siglas de Organismos Públicos Locales Electorales, con los que se sustituirán a los Institutos electorales locales.

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AMN.MX/aae

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