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CIUDAD DE MÉXICO, 5 de abril (AlmomentoMX).- De acuerdo con los archivos abiertos del CISEN, el ex presidente de la República, José López Portillo toleró las desapariciones hechas por Arturo Durazo Moreno, el ex titular de la Dirección de la Policía y Transito del Distrito Federal, hoy CDMX, y quien fuera espiado por la Dirección Federal de Seguridad (DFS).

Arturo el “Negro” Durazo Moreno, extitular de la Dirección de la Policía y Tránsito del anterior Distrito Federal, fue espiado por la Dirección Federal de Seguridad (DFS), antecesora del CISEN, quien puso especial énfasis en su amistad con el expresidente José López Portillo, quien aceptó las medidas de “desaparecer asaltantes”.

En el informe consta que el “Negro” ordenó asesinar a todo aquel asaltabancos que cayera en los separos de la División de Investigaciones para la Prevención de la Delincuencia, ante la consigna del Gobierno Federal de “acabar” con los asaltantes. “Se hace notar que tales medidas de Durazo Moreno para desaparecer asaltantes fueron aceptadas plenamente por el presidente”

Durazo fue espiado por 31 años en el aspecto político y personal y se ponía especial atención a su amistad con el expresidente José López Portillo, quien lo designó como titular de la policía de Ciudad de México, de 1976 a 1982.

De acuerdo con el reporte de la DFS, Durazo extorsionaba a pulqueros, y fue relacionado con una mujer que se dedicaba a prostituir a personas en la capital del país, además de dedicarse al contrabando de bebidas alcohólicas y drogas, así constó en un reporte de la Dirección que señala que el 10 de abril de 1971 el entonces secretario de Gobernación, Mario Moya, recibió una denuncia con tales acusaciones.

En el reporte expuesto actualmente en el Archivo General de la Federación (AGF) se informó que Durazo era violento con su esposa, además de sostener relaciones extramaritales. Asimismo se señaló que “Durazo mandó desaparecer en Zihuatanejo” a un supuesto amante de su cónyuge.

AM.MX/fm

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