WASHINGTON, D.C.- La expansión de herramientas de inteligencia artificial generativa está empezando a modificar no solo la manera en que se produce contenido, sino también la forma en que pensamos la creatividad misma. Esa es una de las ideas que atraviesan tanto una reciente columna publicada en The New York Times como un nuevo estudio académico que analiza cómo los sistemas generativos podrían estar alterando la diversidad semántica de la escritura humana.
La columna del Times parte de una preocupación cada vez más visible en ámbitos creativos y educativos: la posibilidad de que la IA no solo automatice tareas, sino que también comience a homogeneizar estilos, estructuras narrativas e incluso procesos de pensamiento. El texto plantea que muchas herramientas generativas funcionan produciendo respuestas estadísticamente plausibles y culturalmente familiares, algo que tiende naturalmente hacia formas más previsibles de escritura.
Esta inquietud no aparece únicamente en el terreno literario. El artículo menciona cómo estudiantes, profesionales y trabajadores creativos recurren cada vez más a sistemas de IA para redactar textos, resumir ideas, generar borradores o reformular argumentos. Y aunque esas herramientas pueden aumentar velocidad y productividad, también surge una pregunta más incómoda: qué ocurre con la originalidad cuando millones de personas comienzan a escribir apoyándose en los mismos modelos entrenados sobre idénticos patrones lingüísticos.
Ese mismo desafío se aborda desde un enfoque mucho más técnico en el preprint académico “The Creative Link Between Words and Ideas is Weakening in the AI Era”, publicado en OSF Preprints. El estudio analiza cientos de miles de ensayos universitarios escritos antes y después de la aparición pública de OpenAI ChatGPT, buscando medir cambios en diversidad semántica y originalidad textual.
Para hacerlo, los investigadores utilizaron métricas computacionales que analizan distancias conceptuales entre palabras, oraciones y documentos completos. La hipótesis central es que el uso creciente de herramientas generativas podría estar produciendo una forma de “homogeneización semántica”: textos que siguen pareciendo correctos, coherentes y bien estructurados, pero que muestran menor diversidad conceptual y una distancia más reducida respecto de otros textos del mismo corpus.
El estudio trabajó con datos de cuatro universidades estadounidenses y comparó ensayos escritos antes y después del lanzamiento público de ChatGPT en noviembre de 2022. Los autores utilizaron como punto de corte el período pre-ChatGPT (2018–2022) y post-ChatGPT (2024–2025), excluyendo el ciclo 2023 por superposición temporal con la irrupción de la herramienta.
Estas son algunas de las conclusiones del documento:
“Homogeneización disjuntiva”: Los LLMs aumentan la diversidad léxica superficial (palabras más variadas) mientras simultáneamente homogeneizan las ideas subyacentes.
Los textos post-ChatGPT usan palabras más variadas pero expresan ideas más similares. Después del lanzamiento de ChatGPT aumentó la diversidad a nivel de palabras (d = 0.15–0.39), pero disminuyó la diversidad conceptual a nivel de frases y de documentos.
La IA rompe el vínculo natural entre vocabulario e ideas. En escritura humana, mayor riqueza léxica correlaciona positivamente con mayor originalidad conceptual. En textos de GPT, esa relación se invierte: más variedad de palabras puede ir acompañada de menos distinción temática.
La colaboración humano-IA preserva más singularidad que la generación completamente automatizada. Los ensayos revisados con IA retuvieron mayor distintividad global que los generados 100% por IA, sugiriendo que la presencia humana en el proceso actúa como ancla de la voz propia.
El fenómeno ocurre incluso donde el uso de IA está prohibido. Los ensayos de admisión universitaria son documentos de alto riesgo en los que la IA suele estar prohibida; aun así, los efectos son claros y consistentes en cuatro universidades distintas.
AM.MX/fm
