Teresa Gil
Laislaquebrillaba@yahoo.com.mx
Aunque se veía venir, se confirma a nivel mundial de parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) la disminución global de nacimientos en el mundo. Los datos que maneja para cerca de mediados de los 2080, es que la población será de 10 mil 300 millones (actualmente 8 mil 300 millones) con una tasa de fecundidad de 2.3 de nacimientos por mujer. Luego, el descenso se instalará. En este momento las dos terceras partes de la población mundial tiene ya un porcentaje de 2.1 de promedio de hijos por mujer. En México se informó el pasado miércoles 15 de julio, que nuestra tasa de crecimiento es inferior a uno, casi como Chile, que lo conceptúa en 0.97. En América Latina la tasa de fecundidad llega a 1.8 promedio considerado histórico, en tanto que en México según la Secretaría de Gobernación esa tasa es de 1.6 de hijos por mujer. El impacto es mundial porque antes a la par, en nuestro país en 1950, los nacimientos eran de 5 hijos por mujer promedio y después se fue reduciendo en 2.2 hijos, coincidente casi con el 2.1 mundial. Ahora, recalcamos por la información dada, que la tasa de natalidad en México es de 1.6 hijos por mujer promedio, lo que disminuye el número de mexicanos.
LOS CAMBIOS EN LA MUJER, UNO DE LOS MOTIVOS DE DESCENSO POBLACIONAL
En el momento en el que para la mujer lo fundamental no es tener hijos, la población tiende a disminuir. Los cambios que ha tenido todo el sector femenino, la educación, las carreras, las labores diferentes que ejerce una mujer preparada, frente a la que solo custodiaba la casa, son fundamentales. Han sido impactantes esos cambios. Pero hay algo que la ONU al hacer el análisis no maneja, es la toma de conciencia del género femenino frente a un género masculino que la sometió a lo largo de los siglos. Es historia que en el patriarcado romano, la mujer era el elemento fundamental para conservar las herencias porque a través de ella y su control interno, se cercioraba que los hijos fueran paternos y el dinero quedara en la familia.
EL PATRIARCADO HA IDO QUEDANDO ATRÁS, AUNQUE A VECES SE EXPRESA
La legislación expuesta en el Derecho Romano, que se proyectó en los códigos civiles, deja al descubierto el uso de la mujer en la familia. La propia Biblia en el trato permanente de la historia de sus patriarcas que ahí impactan a los que ven a ese libro como algo sagrado, sin analizarlo siquiera, expone el rol de la mujer para surtirse de descendencia y los cambios de la misma si ésta envejecía y no podía tener hijos. No es lejana esa postura, estimulada desde los ritos religiosos, a través del matrimonio en el que la única fiel suele ser la mujer, lo que asegura la paternidad. El papel que juegan las iglesias, es ese en realidad. Por eso los cambios que se han dado en la mujer se evidencian en el números de divorcios 33.3 por ciento por cada 100 matrimonios. Solo en loa últimos años, desde el 2024, se mencionan 161 mil 932 divorcios. Y ahora, el hecho de que miles y miles de mujeres, no tengan interés de contraer matrimonio.
UN POEMA DEL ADIÓS DE GABRIELA MISTRAL, QUE PRESENTA DUDAS
En los cambios que han ido generando las mujeres a partir de las nuevas condiciones que se expresan, y que se han extendido, suelen a veces provocsr dudas en los cambios como es lógico y así vemos naturalmente el papel de madres que se expresa en las mujeres de presencia pública, ya sea oficial o cultural. El cambio a a veces tarda en llegar. Ya en los años 20 del siglo pasado, una poeta, premio Nobel, de gran trayectoria como Gabriela Mistral, hablaba del adiós, pero dudaba a veces en él. Su poema del Adiós aunque es de amores, se puede aplicar a un adiós a la forma de ser. Va un trozo.
En costa lejana y en mar de pasión,
dijimos adioses sin decir adiós.
Y no fue verdad la alucinación.
Ni tu la creíste, ni la creí yo.
Para que ninguno, ni hombre ni dios.
“Es cierto, no es cierto” como en la canción.




