Teresa Gil
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En infinidad de situaciones, se dieron casos como el de Chihuahua, con apertura a extranjeros. Fue la constante en el PRI y el PAN. La soberanía les valía. Desde siempre, desde que llegaron los colonizadores de Inglaterra, los gringos tuvieron puesta su atención en México. Tanto, que tras la invasión de su ejército del 25 de abril de 1846, al 2 de febrero de 1848, como ya es sabido, se quedaron con 2.4 millones de kilómetros cuadrados tras su presión con las armas para firmar el Tratado Guadalupe-Hidalgo. A lo largo de las décadas su incursión ha sido de todo tipo. El propio Manuel Buendía autor del libro La CIA en México, publicada por Editorial Océano S.A. quince días después de su asesinato el 30 de mayo de 1984. en once países, señalaba la forma como ese cuerpo de espionaje, circulaba como Pedro por su casa en nuestro país.
EN EL NORTE, LA PRESENCIA ESTADOUNIDENSE ES COMÚN Y NO SE PONE FRENO
Desde mi niñez en Sonora, veía constantemente la presencia gringa en Cajeme y ya en Hermosillo, los representantes de su consulado iban a mi oficina a visitarme porque la suya estaba enfrente. Era legal en ese caso su presencia, pero no se si en todos los casos eran turistas o venían a otra cosa, porque muy a menudo había gringos. La relación diplomática era cordial, tengo fotos, pero desde luego sabíamos que se trataba de un país poderoso que guardaba las formas, tanto como lo hacían con ellos, los propios gobiernos federales y estatales. Hay documentos incluso, publicados por los mismos vecinos del norte, sobre informes que en su momento dieron los priístas, tanto Gustavo Díaz Ordaz, como Luis Echeverría, entre otros.
EL QUE UN GOBERNADOR DE ACTUACIÓN LIBRE A EXTRANJEROS, ES TRAICIÓN
Tuvo que producirse un accidente fatal para que se descubriera que la gobernadora de Chihuahua María Eugenia Campos, daba vía libre a miembros de la CIA, para que actuaran en su estado en torno al narcotráfico. Incluso que tenían sus propios domicilios en el estado norteño. Como mínimo, dado que se rige por la Constitución y las leyes mexicanas, la funcionaria debe conocer el Código Penal Federal y sus artículos del 123 al 126, que se refieren a la traición a la Patria. Así como la Ley de Seguridad Nacional. Ambas legislaciones han sido muy exhibidas en estos últimos días. A la par que se recalca que no es la primera vez que la señora ha hecho lo mismo, como en 2022, cuando tuvo relaciones similares con George Abott, gobernador de Texas.
DIVERGENCIA EN SANCIÓN. ESTÚPIDA LA SITUACIÓN, PARA RICARDO ANAYA
Aunque la ley es clara, no sabemos como se resolverá la situación. Por un lado está la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum que considera que no es “nada menor el hecho”, en tanto que el senador Ricardo Monreal considera que siendo momento de unidad, hay que dejar prácticamente ese hecho. Frente a él, el Partido del Trabajo (PT) aparece muy estricto y solicita que se aplique la legislación que juzga ese ataque a la soberanía. El que critica como siempre, porque desde luego el país no le interesa, es Ricardo Anaya el panista que considera “estúpido argumento”, el que se quiera sancionar a la gobernadora. El tipo confunde las cosas, ya que menciona a otros gobernadores como el de Sinaloa por ejemplo, en el que se maneja narcotráfico. O sea con su actitud legaliza la presencia de extraños en nuestro país porque esa presencia es para eliminar un problema. Y no distingue como legislador, que se está hablando de soberanía y que en ese caso, no puede ni debe, haber cesiones.
